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La actriz Meryl Streep ha confesado sufrir el 'síndrome de la impostora'

'Superwoman', perfeccionista, 'genia'...; los cinco tipos del 'síndrome de la impostora' que sufren las mujeres exitosas (incluso las más famosas)

Michelle Obama, Natalie Portman o Emma Watson han reconocido sufrirlo y no sentirse merecedoras de su éxito y sus logros. El síndrome de la impostora afecta mayoritariamente a la autoestima de las mujeres, que no se sienten competentes en su entorno profesional, por mucho trabajo, esfuerzo y reconocimiento que tengan.

"No soy lo suficientemente buena para este puesto", "No merezco estar aquí", "Mi opinión no importa" o "Me van a descubrir" son solo algunas de las frases o pensamientos que pueden denotar que tú también estás conviviendo con el síndrome de la impostora, uno de los males más habituales de estos tiempos, junto a la ansiedad. Un  mal al que pusieron nombre las psicólogas Paulina Clance y Suzanne Imes en 1978 al analizar a un grupo de mujeres de éxito que eran incapaces de creer en sí mismas. Así se identificó un sentimiento de inferioridad en el entorno laboral y una tendencia a creer que los logros profesionales no son merecidos, una sensación que se ha incrementado aún más con la pandemia y el teletrabajo. Además, sigue siendo un tabú que se hace fuerte en el silencio de la intimidad de nuestros pensamientos. 

¿Y si el va más allá de cada mujer y tiene que ver con los estereotipos de género? No es de extrañar que este síndrome se encuentre en su mayoría en mujeres. El ‘síndrome de la impostora’ no se considera un trastorno mental ni un rasgo de la personalidad, sino una respuesta a determinados estímulos externos. Dichos estímulos externos podrían ser la consecuencia del contexto sociocultural en el que hemos sido educadas. Por eso, la falta de autoestima para desempeñar y triunfar en puestos tradicionalmente liderados por hombres, se manifiesta de diferentes maneras, generando cinco tipos de 'impostoras'.

1. La perfeccionista: suele exigirse metas que normalmente son inalcanzables, lo que provoca una continua frustración. Una vez que se da cuenta de que no ha conseguido esas metas se vuelve a poner otras más altas. Además, como considera que solo la perfección es válida para sentirte bien, es ella misma quien tiene que hacer las cosas, por lo que lo de delegar no está entre sus preferencias.

2. La experta: si algunas vez has pensado que nunca has estado lo suficientemente preparada para salir al mundo laboral este es tu tipo de impostora. Considera que no es tiene los conocimientos suficientes como para desarrollar las labores profesionales que se le piden. Se suele infravalorar y tiene miedo de no saber tanto como el resto piensan que sabe.

3. La 'superwoman': cree ue tiene que ser superproductiva por lo que se suele responsabilizar y coger tareas que no son las que le corresponden. Lo de estar parada sin hacer nada no van con ella y se encuentra en continuo movimiento por lo que trabaja mucho y muy duro.

4. ‘La que lo hace todo’: "Yo puedo sola"este sin duda es el eslogan de la vida de este tipo de 'impostoras' que tienen miedo de pedir ayuda o mostrar al resto que no sabe hacer cierta labor. Cuando trabajan en equipo se abre un agujero de vulnerabilidad en su ser y se sienten tan incómodas que prefieren trabajar en solitario.

5. La 'genia: hay mujeres que han sido alabadas desde su nacimiento o infancia por su propio talento natural y ese es el motivo principal por el que se menosprecian así mismas, como ha sido el caso de la gimnasta olímpica española, Almudena Cid, que en numerosas ocasiones ha sentido "no ser tan buena" ni merecedora de todos sus logros y medallas. Este tipo de impostora no se permite segundas oportunidades y quiere hacerlo todo bien a la primera sin ningún fallo.

De Michelle Obama a Jennifer López, víctimas de este 'síndrome'

Son muchas las mujeres reconocidas mundialmente las que han hecho público que no eran capaces de sentirse poderosas. "A pesar de que he vendido 70 millones de discos no me siento como si fuese lo suficientemente buena para ello", declaraba la cantante Jennifer López. La famosa actriz que bordó el papel femenino en Titanic, Kate Winslet, reconocía hace un tiempo que a veces se despertaba en la mañana antes de ir a un rodaje, y creía que no podía hacerlo: “Soy un fraude”.

Jennifer López: "A pesar de que he vendido 70 millones de discos no me siento como si fuese lo suficientemente buena para ello"

Incluso Michelle Obama durante una conferencia junto a la escritora Chimamanda Ngozi Adichie, una referente en la lucha contra la discriminación sexual, explicó que sufría el ‘síndrome de la impostora’ porque consideraba que incluso después de entrar en la lista de los diez mejores abogados de EEUU eran demasiados éxitos como para ser merecidos. Otras personalidades, como la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg; la jueza de la Corte Suprema de los EE.UU., Sonia Sotomayor; o las actrices Emma Watson, Natalie Portman y Meryl Streep han confesado lidiar con este tipo de pensamientos tóxicos.

El libro que se pregunta el por qué 

A raíz de todo esto, este pasado febrero la editorial Planeta publicaba un libro dirigido a todas aquellas mujeres que en algún momento de sus vidas se hubiesen sentido inferiores. En "El síndrome de la impostora: ¿Por qué las mujeres siguen sin creer en ellas mismas?", sus autoras, Elisabeth Cadoche y Anne de Montarlot se han hecho preguntas de la talla de: "¿Por qué en el colegio las chicas creen que no han estudiado lo suficiente y en cambio los chicos piensan que «el examen era muy difícil»? ¿Por qué en la actualidad, aunque las estadísticas continúen mostrando que ellas sacan mejores notas, sigue faltándoles confianza (cosa que además influirá profundamente en su desarrollo profesional)?, o ¿Por qué la mayoría de mujeres sienten que son un fraude en su trabajo y que sus éxitos son solo fruto de la buena suerte?", y aseguran que todo ello es lo que se denomina 'síndrome de la impostora'.

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