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By WomenNow

2, Septiembre, 2020

Svetlana Tikhanovskaya en una rueda de prensa en Lituania. Getty.

La historia de Svetlana Tikhanovskaya, la líder que ha inspirado las protestas en Bielorrusia

Esta mujer de 37 años, sin experiencia política previa, ha puesto en jaque el régimen de Aleksandr Lukashenko, el presidente de Bielorrusia. Te contamos cómo Svetlana Tikhanovskaya se ha convertido en la mecha que ha encendido las protestas que pueden hacer caer al último dictador de Europa.

La historia de Svetlana Tikhanovskaya parece una versión actualizada de la fábula universal de David y Goliat. A sus 37 años, esta profesora y ama de casa sin experiencia política ha decidido enfrentarse a Aleksandr Lukashenko, el presidente que ha dirigido Bielorrusia con mano de hierro desde hace casi tres décadas. Pero su carisma es mayor que su inexperiencia y Tikhanovskaya ha conseguido un apoyo inesperado tanto en su país como fuera de él.

Pero, ¿cómo ha llegado hasta aquí Svetlana Tikhanovskaya? En realidad, era su marido, el bloguero y activista pro democracia Serguéi Tijanovski, quien había decidido presentarse a las elecciones de Bielorrusia, que se celebrarían el 9 de agosto de 2020. Sin embargo, en mayo fue encarcelado por, supuestamente, haber agredido a un policía durante unas protestas. A partir de ese momento, Tikhanovskaya decidió reemplazarle y anunció que se presentaba como candidata a las elecciones.

El último dictador de Europa

La tarea que tenía por delante era titánica. Ella era una desconocida y Lukashenko, uno de los dirigentes con mentalidad totalitaria que parece vivir anclado en los años de la Guerra Fría. En los 26 años que lleva en el poder, Lukashenko ha ganado todas las elecciones y ha dirigido el país con mano de hierro, reprimiendo duramente a la oposición. Sin embargo, desde que anunció su candidatura a la presidencia, Tikhanovskaya empezó a recibir el apoyo de otros políticos opositores y de intelectuales bielorrusos, pero también presiones. Por esa razón, envió a sus hijos, de 5 y 10 años, fuera del país durante la campaña electoral.

Los resultados de los comicios del domingo 9 de agosto dieron ganador a Lukashenko con más del 80% de los votos, mientras que Tikhanovskaya no llegó ni al 10%. La sombra de un posible fraude electoral incendió las protestas: miles de manifestantes se echaron a la calle durante los días siguientes y algunas voces de la comunidad internacional se negaron a aceptar el resultado de las elecciones.

Tras la jornada electoral no se supo nada de Tikhanovskaya durante horas. El martes día 11 de agosto se hizo público que Svetlana estaba refugiada en Lituania, donde se había reencontrado con sus hijos. Fue el propio canciller lituano, Linas Linkevicius, quien dio la noticia. Desde entonces, la tensión en Bielorrusia no ha hecho más que crecer: se suceden las protestas multitudinarias y Lukashenko las ha reprimido, incluso, con blindados en las calles.

Una 'niña de Chernóbil'

Aunque ahora los focos de la comunidad internacional están sobre ella, antes de entrar en política, Tikhanovskaya era un ama de casa que dejó su carrera como profesora para centrarse en la crianza de sus hijos. Pero la historia detrás de esta mujer es fascinante. Svetlana Tikhanovskaya creció en la ciudad de Mikashevichi, situada a 40 kilómetros de la frontera con Ucrania. La localidad estaba dentro del área afectada tras el accidente nuclear ocurrido en Chernóbil en 1986. Después de la catástrofe, la pequeña Svetlana pasaba los veranos en Irlanda, a donde miles de niños afectados por el suceso eran llevados por ONG. Tikhanovskaya recibió el calor de una familia adoptiva irlandesa cada verano durante más de una década. Allí pudo perfeccionar su inglés y, más tarde, estudió pedagogía en una universidad de Bielorrusia.

En unos días, el 11 de septiembre, Tikhanovskaya cumplirá 38 años y su futuro, como el de su país, es de lo más incierto. La opositora permanece refugiada en Lituania mientras en Bielorrusia las protestas contra Lukashenko no hacen más que crecer. El propio dirigente, en unas declaraciones realizadas el 1 de septiembre, agitó el fantasma de la guerra civil. Y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el gran aliado de Lukashenko, aseguró hace unos días que no descarta una intervención armada en Bielorrusia si las protestas continúan. Este año, el otoño en Bielorrusia se espera caliente.

 

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