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Lily James es Pamela Anderson en 'Pam y Tommy'. Foto: Hulu / Disney

El retorno de la 'bimbo': llega el momento de la justicia para 'playmates', 'bombshells' y vigilantes de la playa

Mientras TikTok se ha convertido en el refugio de la hiperfeminidad que representan las clásicas 'bimbo', estrellas como Pamela Anderson, Paris Hilton, Britney Spears han encontrado la forma de reivindicarse y de defender la dignidad de las 'sex symbols'.

Elena de los Ríos

Desde que Hollywood inventó a Marilyn, cada generación ha tenido su modelo de 'sex bomb'. Sin embargo, pocos han sido tan denigrados como la bimbo, el calificativo popularizado a principios de siglo para designar a mujeres sobradamente rubias, descaradamente sexy y supuestamente ingenuas (un eufemismo por tontas). Cuidado, porque en origen (y hablamos del año 1919), bimbo calificaba a hombres brutos o poco inteligentes. Casi un siglo después, fueron ellas las marcadas con una palabra misógina que, ahora, las nuevas generaciones de jóvenes pretenden desactivar. Viene fuerte la vindicación de la bimbo, leída ahora como una mujer que no tiene miedo a expresar su hiperfeminidad a través del maquillaje descontrolado, la ropa mínima y el abuso del rosa, muchas veces desde el humor, la sátira o la parodia que identifica a las generaciones del meme. Para otras bimbo, se trata de una manera de luchar contra el diagnóstico catastrófico de estos tiempos: ante el caos de la racionalidad, queda el consuelo de ser sexy. El reino de todas ellas está en TikTok, donde se reúnen bajo la etiqueta BimboTok. Por suerte, no están solas en su inteligente tarea.

La vindicación de la rubia eróticamente ingenua trasciende las redes sociales de la generación Z. Ahí tenemos la serie 'Pam & Tommy', donde se revisa el estereotipado relato que se hizo de la figura de Pamela Anderson, probablemente la bimbo por antonomasia en los años 90. La serie se queda a medio camino porque victimiza a la vigilante de la playa para revalorizarla, prueba de que Robert Siegel, el guionista ya cincuentón especializado en personajes muy testosterónicos, no ha sabido captar la relevancia actual de Anderson, que tendrá su propio documental en Netflix para contar su versión de los hechos. "No soy una víctima, sino una superviviente. Viva para contar la historia real", ha avanzando en Instagram.

La necesidad de hacer justicia a estas mujeres encasilladas como juguetes eróticos y muchas veces rotos es un clamor: basta ver la furia viral que provocó la revisión de la entrevista de Jimmy Kimmel a Megan Fox en 2009. Fox, la Pamela Anderson del nuevo siglo, solo tenía 15 años cuando cayó en las manos del director Michael Bay, quien la cosificó hasta lo indecible en la saga 'Transformers'. En aquel momento, Kimmel no supo ver que la sex bomb que se mostraba en la película era solo adolescente manipulada. Como la mayoría.

Más casos de revisión del mito de la bimbo: la ampliación del campo de batalla para Paris Hilton, Britney Spears y Lindsay Lohan. En 2006, la crónica social calificó de "cumbre de bimbos" la salida nocturna de las tres jóvenes, que terminó en unas famosas fotos en el Mercedes-Benz SLR McLaren de Hilton. Hoy sabemos que aquellas mujeres tachadas de frívolas y fáciles sí tenían una historia que contar, más allá del estereotipo misógino de la rubia tonta lista para el uso y abuso.

En el documental 'This Is Paris' (2020), la heredera habló del maltrato que recibió en un internado durante su adolescencia que la ha convertido en una activista contra este tipo de instalaciones. El calvario de Spears es por fin público gracias a 'Framing Britney Spears’ (2021), el documental de Netflix que destapa los abusos que sufrió por parte de su padre al triunfar en la industria del pop. La redención de Lindsay Lohan está por llegar, aunque su nuevo contrato con Netflix puede regalarle un nuevo despegue en la interpretación.

Más gravedad tienen las revelaciones de la serie documental ‘Secrets of Playboy’, en el que al fin conocemos sin filtros el maltrato al que Hugh Hefner sometía a las famosas conejitas de su mansión, otra encarnación de la bimbo que ahora encuentra cierta justicia narrativa. Dirigida por Alexandra Dean, autora de loa documentales sobre Paris Hilton y Hedy Lamarr, se conectan los suicidios y muertes por sobredosis de varias 'playmates' y cómo la casa de Hefner era territorio de depredación para hombres aficionados a drogar y violar a las jóvenes que allí vivían y trabajaban.

La última novia abusada de Hefner, la conejita Holly Madison, escribió en 2015 unas memorias precisamente para desvelar el lado oscuro de la aparentemente brillante vida de las bimbos. "Alrededor del cambio de siglo se puso de moda fingir estupidez. Las mujeres hacíamos ver que solo nos preocupábamos por nuestro aspecto y ser famosas y ricas. Tenía que decir algo de aquella época en la que Paris Hilton, Jessica Simpson y yo misma éramos celebradas por ser tontas".

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