Eventos inspiradores Actualidad imprescindible Voces extraordinarias

Te interesa

By WomenNow

19, Octubre, 2021

La española Judit Giró es la mente detrás de 'The Blue Box'.

El dispositivo que permitirá a las mujeres hacerse una prueba de cáncer de mama en casa a través de la orina y sin dolor

Detrás de The Blue Box está Judit Giró, una ingeniera biomédica barcelonesa de 24 años. Su dispositivo, por el que ganó el premio The James Dyson Award 2020, da una nueva esperanza a las pacientes de cáncer de mama.

Sergio Muñoz

Cada año se diagnostican en España más de 30.000 casos de cáncer de mama, según la Sociedad Española de Oncología médica (SEOM) y la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Aunque la mortalidad de esta enfermedad ha descendido a menos del 10% en los últimos años, aún es el cáncer que más mata a las mujeres españolas. Por eso, cualquier avance en el cribado y los tratamientos suponen una gran esperanza para quienes sufren este tipo de tumor.

Judit Giró, una ingeniera biomédica española de 24 años, podría revolucionar precisamente el diagnóstico del cáncer de mama gracias a un dispositivo de su invención que permitirá a las mujeres hacerse una prueba para detectar este tipo de cáncer en casa. 'The Blue Box', como se denomina el dispositivo, ya va por el tercer prototipo y podría estar en el mercado a finales de 2023. Además, gracias a su invento, Giró ganó el premio The James Dyson Award 2020.

Una publicación compartida de COPE (@cope_es) el

'The Blue Box' es fácil de usar, aunque su tecnología es compleja. La paciente introduce una muestra de orina en el dispositivo y un sistema de sensores detectan los biomarcadores del cáncer de mama. Estos envían una señal, mediante Bluetooth, a una aplicación móvil que, a su vez, la envía a la nube. Allí, un algoritmo basado en inteligencia artificial la clasifica y avisa de si la información que ha recibido es normal o estamos ante un caso de cáncer.

Sin radiación, sin dolor y de bajo coste

La ventajas de la 'Blue Box' sobre la mamografía, según explica Judit Giró, son varias. El dispositivo no funciona con radiación, así que se elimina esa fuente de peligro para las pacientes; se puede usar en casa, con lo que evita el desplazamiento al hospital; un solo dispositivo puede ser utilizado por varias mujeres; y, además, es 'low cost': "El coste de fabricar una 'Blue Box' es diez veces inferior al de una mamografía para una sola paciente", explica la ingeniera. A ello se suma que la fiabilidad del último prototipo, que ha llegado al 95%, es mucho mayor que la de la mamografía tradicional. Aunque, eso sí, ha empleando muestras de orina de pacientes con cáncer de mama avanzado y necesitan seguir haciendo pruebas.

"El coste de fabricar una 'Blue Box' es diez veces inferior al de una mamografía para una sola paciente"

A pesar de todo esto, que quede claro: Judit Giró defiende, hoy por hoy, el uso de la mamografía como prueba diagnóstica. "Podemos estar orgullosos del sistema sanitario que tenemos en España para prevenir el cáncer de mama y la mamografía salva muchas vidas. En ningún momento estoy diciendo que no funcione, pero tampoco tenemos nada mejor", aclara.

Perros que 'olfatean' el cáncer

Aunque la 'Blue Box' es un dispositivo de tecnología punta, está inspirado en algo muy cotidiano: la nariz de un perro. Hace tres años, cuando Judit estudiaba Ingeniería Biomédica en la Universitat de Barcelona, asistió a una conferencia en la que descubrió a un equipo investigador que adiestraba perros capaces de oler a pacientes y ladrar si tenían cáncer de pulmón. "Me pareció fascinante y me enseñó una de las lecciones más importantes que he tenido en mi vida: los ingenieros intentamos encontrar soluciones que van más allá de la naturaleza, pero, a veces, nos olvidamos de que la naturaleza tiene soluciones tan perfectas que ningún humano conseguirá superarlas. Si quieres llegar a un diseño perfecto, observa la naturaleza y cópiala", explica Judit.

"Si quieres llegar a un diseño perfecto, observa la naturaleza y cópiala"

¿En qué fase está ahora la 'Blue Box'? En 2018, una vez terminada su titulación en la Universitat de Barcelona, la ingeniera decidió marcharse a California para ampliar su formación y avanzar en el desarrollo del dispositivo. Judit se matriculó en el máster 'Embedded Cyber-physical Systems', que imparte la Universidad de California en Irvine, y, ahora, trabaja allí como Junior Specialist. Mientras, continúa perfeccionando la 'Blue Box' y busca financiación. Junto a su amigo Billy Chen ha creado una 'startup' basada en California y están en fase de creación de una segunda sede paralela cerca de Barcelona.

Además, durante 2021 gestionarán una colaboración bilateral junto con la universidad: un hospital español les proporcionará muestras de orina de pacientes que han sido diagnosticadas de cáncer de mama en un estadio muy temprano. Esto les permitirá entrenar a la inteligencia artificial que está detrás de la 'Blue Box'. "Nuestro objetivo es mantener los buenos resultados que tenemos ya, que es una fiabilidad superior al 95% en el diagnóstico, pero para casos en los que el cáncer de mama sea inicial, no metastásico", explica Judit. Además, van a hacer dos rondas de 'crowdfunding' para poder costear estos estudios.

En el mercado para 2023

Si las pruebas van bien, en 2022 intentarán pasar la regulación que exige la Food and Drug Administration (FDA), el organismo que regula los alimentos y los medicamentos en Estados Unidos. "Esto supondrá un año porque hay mucho trabajo detrás", dice la ingeniera. Si este trámite sale como quisieran, en 2023 intentarán pasar las regulaciones europeas y abrirán rondas de inversores para crear una empresa. "A finales de 2023 quizá podremos salir al mercado", señala Judit. ¿Y a qué precio podríamos comprar una Blue Box? Aunque el precio final puede variar mucho, dice Judit, el coste de fabricación sería de unos 80 dólares. El negocio, en todo caso, estaría basado en un modelo de suscripción a la aplicación.

"Nosotros queremos generar un cambio en el modo en que la sociedad lucha contra el cáncer de mama"

Una última duda: ¿por qué ha llamado 'The Blue Box' al dispositivo? Judit lo explica: "Nosotros queremos generar un cambio en el modo en que la sociedad lucha contra el cáncer de mama. Queremos que el paciente tome un rol activo en la prevención y que esto llegue a todos. Por eso planteamos un concepto y un nombre tan simples: es una caja azul y funciona".

 

TE INTERESA

NO TE PIERDAS