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By WomenNow

8, Noviembre, 2021

Crédito: Getty.

Acoso sexual, escándalo político y censura: cómo la tenista Peng Shuai ha desafiado al sistema en China

La acusación de acoso sexual y violación de la estrella china del tenis Peng Shuai contra el ex viceprimer ministro Zhang Gaoli no tiene precedentes en el país asiático. Mientras la censura se afana en silenciar a la deportista, el movimiento #MeToo tiene un nuevo referente moral.

Ixone Díaz

Peng Shuai, de 35 años, es una estrella del tenis en China. Número uno del ranking de dobles en 2014, en su palmarés figuran dos Grand Slams: el torneo de dobles femenino de Wimbledon en 2013 y el de Roland Garros, en 2014. Hasta su reciente jubilación, el ex viceprimer ministro chino Zhang Gaoli, de 75 años, era uno de lo siete miembros del Comité Permanente, el máximo órgano de gobierno del Partido Comunista de China. Hace unos días, Shuai acusaba públicamente a Gaoli de violación y acoso sexual en una carta abierta publicada en la red social Weibo (el Twitter chino) que ha causado un auténtico terromoto político que el régimen ha tratado de silenciar poniendo en marcha su implacable aparato de censura. El movimiento #MeToo chino tiene una nueva heroína.

"Nunca consentí lo que ocurrió aquella tarde, lloré todo el tiempo", escribe Peng Shuai sobre el día de su primer encuentro con Gaoli en el que, tras jugar al tenis con la mujer del dirigente, el político la violó mientras su mujer custodiaba la puerta de la habitación. "Sé que alguien de su eminencia, viceprimer ministro Zhang Gaoli, dice que no tiene miedo. Pero incluso si soy solo yo, como un huevo estrellándose contra una piedra o una polilla dirigiéndose hacia el fuego y cortejando la autodestrucción, diré la verdad sobre ti", escribe en una carta dirigida al político en la que admite que no tiene pruebas de su testimonio. El caso no tiene precedentes en China donde, habitualmente, los grandes mandatarios del partido comunista están blindados al escrutinio público y apenas se conocen detalles biográficos (mucho menos privados) de los líderes políticos.

La censura ejercida contra Shuai ha sido implacable. Apenas 30 minutos después de la publicación de su denuncia, el post era eliminado de manera fulminante. Aunque  su perfil de Weibo no ha sido cancelado, sí permanece inaccesible. Pero el aparato censor del régimen chino también bloqueaba palabras clave como "tenis", emojis relacionados con el caso y todos los comentarios y menciones acerca del escándalo publicadas en las redes sociales. Mientras algunos medios internacionales han intentado contactar con Peng Shuai para corroborar su historia, la deportista no ha vuelto a pronunciarse de manera pública y se desconoce cuál es su situación actual. 

Aunque la versión china del movimiento #MeToo ha alcanzado a importantes hombres de negocios, figuras del mundo espectáculo o prestigiosos profesores universitarios, nunca antes las acusaciones de acoso sexual habían tenido como objetivo a un miembro destacado del partido comunista. En otras ocasiones, el gobierno chino no ha aplicado la censura. De hecho, cuando el cantante chino-canadiense Kris Wu fue acusado de violación el año pasado, el régimen utilizó el caso para enjuiciar la moral de algunos artistas y de la industria del espectáculo en general. 

En 2018, la guionista Zhou Xiaoxuan, hoy convertida en la mayor activista china contra el acoso sexual,  acusó de violación a la estrella de televisión Zhu Jun en un episodio ocurrido cuando ella tenía 21 años y trabajaba como becaria. Aunque el año pasado su caso fue desestimado por falta de pruebas, ayudó a despertar conciencias e introducir cambios legislativos en el gigante asiático. Ahora, el Código Civil incluye el acoso sexual como tipo de delito por el que se puede interponer una denuncia."Espero que esté sana y salva", ha dicho Zhou Xiaoxuan sobre la incierta situación de Peng Shuai.

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