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Chloé Zhao, segunda mujer en ganar el Oscar a la mejor dirección. Foto: Getty.

Los Oscar de las mujeres: la histórica noche de Frances McDormand, Chloé Zhao, Youn Yuh-jung y Emerald Fennell

'Nomadland' fue la vencedora indiscutible de la aséptica gala de la pandemia. Y su directora, Chloé Zhao, se convirtió en la segunda mujer (y la primera asiática) en ganar el Oscar a la mejor dirección.

Ixone Díaz

No hubo mascarillas en la versión descafeinada de la alfombra roja de los Oscar, pero la ceremonia de la pandemia fue, a pesar de todo, aséptica, sin chispa, glamour ni rastro de sentido humor. Un desfile de presentadores y ganadores y una sucesión de discursos demasiado largos en un escenario (la Union Station de Los Ángeles) sin patio de butacas, sino con mesas dispuestas para garantizar la pertinente distancia de seguridad. Y sin embargo, fue una gran noche para las mujeres gracias, sobre todo, al incontestable triunfo de 'Nomadland'. Mientras Frances McDormand hizo doblete, al ganar el Oscar a la mejor actriz, pero también la estatuilla a la mejor película como productora de la cinta, Chloé Zhao hizo historia al convertirse en la primera mujer de color y en la segunda mujer de la historia en ganar la estatuilla a la mejor dirección.

McDormand y su tercer Oscar empataron en premios con Meryl Streep y Ingrid Bergman y se quedaron a una sola estatuilla del legendario récord de Katharine Hepburn. Y la actriz, despeinada, sin maquillaje, sonriente y saltándose como siempre la etiqueta de este tipo de galas, lo celebró con un poético discurso exprés: "No tengo palabras. Mi voz está en mi espada. La espada es nuestro trabajo. Y me gusta el trabajo. Gracias por entender eso y gracias por esto". Antes, había recibido la estatuilla por producir la mejor película del año y aprovechó para hacer un alegato a favor de las salas de cine, pero también para aullar sobre el escenario.

Aunque el momentazo de la gala fue la victoria, sin apenas precedentes, de Chloé Zhao, al convertirse en la segunda mujer en ganar el premio después de que Kathryn Bigelow rompiera el techo de cristal en 2010. Con un sencillo vestido bordado, zapatillas blancas y sus características trenzas, recordó en su discurso un juego que solía compartir con su padre cuando era una niña y que consistía en memorizar poemas breves. "Recuerdo uno con mucho cariño. Decía: 'Al nacer, las personas son inherentemente buenas'. Esas seis palabras tuvieron un enorme impacto en mí. Y todavía creo que son verdad, aunque a veces parezca que lo contrario es cierto. Siempre he encontrado bondad en las personas que he conocido en todos los lugares del mundo. Este premio es para cualquiera que tenga la fe y el coraje de aferrarse a la bondad en sí mismos y en los demás, sin importar lo difícil que eso sea".

Youn Yuh-jung también hizo historia al ganar el premio a la mejor actriz de reparto por 'Minari', convirtiéndose en la primera intérprete de origen asiático en conseguirlo. Apodada como la "Meryl Streep coreana", recogió el premio de manos del productor de la cinta, Brad Pitt. "Por fin, señor Pitt, ¿dónde estaba usted cuando estábamos rodando?", bromeó en su discurso. "No creo en la competición. ¿Cómo puedo ganar a Gleen Close? He visto todas sus películas. No podemos competir entre nosotras. Solo he tenido suerte, un poco más de suerte que vosotras...". Y mucha más suerte que la propia Close: octava nominación sin premio para ella. Quizá por eso, protagonizó uno de los momentos de la gala cuando se entregó al 'perreo' en vivo y en directo.

Pero también fue una gran noche para Emerald Fennell, directora y guionista de 'Una joven prometedora' y ganadora del Oscar al mejor guión original. La última (y primera) mujer en conseguirlo fue Diablo Cody por 'Juno', hace ya 13 años. Fennell (te suena su cara porque dio vida a Camilla Parker Bowles en 'The Crown') lo celebró con un discurso improvisado y pelín adolescente. "Me dijeron: 'Escribe un discurso'. Pero no lo hice porque no pensé que esto sucedería jamás. Tenía diez años cuando escribí el único discurso de mi vida. Lo revisé para ver si podía aprovechar algo. Se lo agradecía a Zack Morris, de 'Salvados por la campana', que era mi maravilloso marido. Desafortunadamente, él no ha sido tan importante en mi vida como yo esperaba".

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