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Foto: Getty.

¿Miedo al 'reskilling'? Tres trucos para enfrentarse con éxito al reciclaje profesional

Un mercado profesional en rápida transformación exige un reciclaje (o 'reskilling') para que los trabajadores se adapten a los nuevos procesos. ¿Crees que eres demasiado mayor o demasiado poco tecnológica? No te asustes. Te damos tres trucos para aumentar tu refuerzo positivo.

Elena de los Ríos

Está en el horizonte de muchas empresas y en el futuro inmediato de incontables profesionales. Hablamos del reskilling o reciclaje profesional con el objetivo de adaptarse a los nuevos procesos y tareas que exige un mercado profesional en rápida mutación. Más del 40% de los perfiles van a cambiar y más del 50% de las profesiones tendrán que reciclarse en los próximos cinco años. Ésta fue una de las principales conclusiones extraídas de la jornada 'Re-Thinking Learning', celebrada el pasado octubre e impulsada por la Consejería de Ciencia, Universidades e Innovación de la Comunidad de Madrid y organizada por Fundación Universidad-Empresa con el apoyo de Cámara de Comercio de Madrid. El mensaje nos llega alto y claro: toca volver a aprender.

Tanto la revolución digital como la transición climática nos obligan a hacer nuevas cosas o las viejas, de diferente manera. Por eso, muchos tendremos que familiarizarnos con nuevo software, acercarnos a instrumental y técnicas novedosas o adaptarnos a procesos que no tienen nada que ver con los que conocemos desde hace años. Según un estudio de la Fundación ISEAK, las competencias que los nuevos licenciados deben ya adquirir durante su estancia en la universidad y los profesionales necesitan aprender en programas de 'reskilling' son el análisis de datos, uso de programas y apps complementarios a la automatización y capacitaciones con un fuerte componente cognitivo, creativo y abstracto, como trabajar en equipo, coordinarse y planificarse, presentar y comunicar.

Si te preocupa estar a la altura de este nuevo perfil profesional, más exigente y volcado en lo colaborativo, ocúpate. Puedes desactivar nervios y resistencias, tan comprensibles por otro lado, con tres trucos que pueden acompañarte durante todo el proceso de 'reskilling'. Tu primera determinación en cuanto te comuniquen los nuevos objetivos es bloquear toda manifestación de contrariedad. Trata de controlar esa reacción negativa y ofrece una actitud neutra. Te favorecerá en el corto plazo y a la larga. Y además:

1. Prepara a tu cerebro.

El cerebro es especialista en boicotearnos ante la más mínima sensación de miedo. Si nuestro diálogo interno nos lanza mensajes negativos (del tipo "soy muy mayor para aprender cosas nuevas", "no tengo ganas de volver a estudiar", "voy a hacer el ridículo" o "no voy a ser capaz de hacerlo"), debemos cambiar la conversación. Escribe en un cuaderno mensajes de refuerzo positivo y léelos todos los días. Observa cómo cambia tu estado de ánimo al integrarlas en la conversación contigo misma y añade nuevas ideas motivadoras que vayan acompañando tu experiencia.

2. Repite, repite y repite.

Aunque a tu alrededor tengas personas que absorben los nuevos contenidos rápidamente y, aparentemente, sin esfuerzo, no te agobies. Céntrate en tomar nota exhaustiva de todo (siempre es buena idea grabar con el móvil) y en revisar tranquilamente en casa todo el material. El único secreto de la habilidad es la repetición. No lo dudes: repite por imitación hasta llegar a la comprensión y, con insistencia, a la automatización. No falla.

3. Busca ayuda externa.

Si se te resiste alguna capacitación, por ejemplo las habilidades para presentar proyectos o el uso de un software nuevo, no dudes en acudir a canales alternativos de formación o a clases privadas de refuerzo. No todos aprendemos de la misma manera ni a idéntica velocidad. Una pequeña inversión en una miniformación de refuerzo nos puede dar el empujón de seguridad que necesitamos para llevar adelante el reskilling con éxito.

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