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10 ideas para emprender tu propio negocio por menos de 1.000 euros

Desde monetizar tus redes sociales a escribir un CV con gancho para otros, hay negocios que necesitan muy poca (o ninguna) inversión inicial y te pueden sacar de un apuro en medio de la crisis. O, incluso, pueden ser tu forma de ganarte la vida a largo plazo.

Sergio Muñoz

¿Quieres montar un negocio por tu cuenta pero no tienes dinero? Pues hay muchos tipos de emprendimiento que necesitan una inversión mínima, como los diez que te traemos aquí. Son solo una idea para que plantes la semilla, después tendrás que trabajar duro para alcanzar el éxito. Pero quién sabe, quizá termines codeándote con la actriz Reese Witherspoon, que ha construido un negocio millonario con los libros y las series.

1. Franquicias baratas. Tenemos la idea de que montar una franquicia exige un gran desembolso de dinero, pero no siempre es así. De hecho, hay franquicias que requieren una inversión menor a 500 euros porque no precisan disponer de un local (tan solo una conexión a Internet) y otras que ni siquiera exigen poner dinero de entrada, aunque sí un aval. Lo mejor es que busques una buena guía de franquicias actualizada (hay muchas online) para encontrar la que mejor se adapte a tu presupuesto y necesidades. Para saber lo que se cuece en el sector, visita la web de la Asociación Española de Franquiciadores, que, además, acaba de publicar un informe actualizado: 'La franquicia española en el mundo'.

2. Hacerse 'influencer'. Internet supone un mundo enorme de posibilidades para los creadores de contenidos. Si no, que se lo digan a Chiara Ferragni, la mayor influencer del mundo, que empezó con un blog de moda y ahora tiene un imperio multimillonario. Hay que ser realistas: hasta ahí solo llegan unos pocos (muy pocos) y se necesitan buenas ideas y mucho trabajo, pero hay maneras de sacar beneficio económico de un blog, un podcast, una cuenta de Instagram o un canal de YouTube. Por ejemplo, esta última red social cuenta con un Programa para Partners que permite a los creadores que tienen más de 1.000 suscriptores en su canal de YouTube y acumulen más de 4.000 horas de visualización públicas válidas en los últimos 12 meses acceder a las funciones de monetización. Tienes los requisitos aquí. También puedes usar los programas de afiliados, por los que te llevas una comisión cada vez que se recomienda o se vende un producto desde tu red social, web o blog. Amazon, por ejemplo, tiene el suyo.

3. Poner en marcha un catering. ¿Se te da bien la cocina pero no tienes dinero para abrir un restaurante? Empieza por montar un catering o elaborar tartas de cumpleaños para familiares o amigos empleando tu propia cocina. Así empezó la gurú del veganismo Ella Mills y mira dónde ha llegado. Además de las materias primas y algunos utensilios que te harán falta para un acabado profesional, necesitarás darte a conocer a través de una web (lo que implicaría también una inversión) o las redes sociales. Eso sí, estamos hablando de manipular alimentos, así que es muy importante cumplir con todas las medidas regulatorias y de higiene que exigen las autoridades en cuanto a instalaciones, permisos, etiquetado, etc. Otra opción es utilizar aplicaciones como Yoomers o Chafly, que permite ganar algo de dinero compartiendo comida casera.

4. Practicar el 'dropshipping'. Detrás de esta palabra se esconde un tipo de comercio electrónico en el cual una tienda online sirve de intermediaria entre el cliente final y el mayorista. El cliente hace un pedido y el vendedor lo traslada al mayorista, que es quien tiene el stock y se encarga de enviarlo directamente al cliente final. De esa manera, el intermediario no incurre en gastos de almacenaje ni transporte, sino que se lleva una comisión por la venta. Para ponerlo en marcha solo hace falta un ordenador y una conexión a Internet, aunque, eso sí, para conseguir más ganancias necesitarás invertir en promoción. Webs como Shopify permiten lanzarte al 'dropshipping'.

5. Traductor de contenidos. ¿Manejas con soltura varios idiomas o tienes la suerte de ser bilingüe? Además de ser un privilegiado, tienes una herramienta para ganar dinero traduciendo contenidos. Puedes lanzarte a conseguir clientes por tu cuenta o darte de alta en portales como Gengo.

6. Asistente virtual. Se encarga de todas aquellas funciones de 'back office' que te puedas imaginar: coger llamadas, gestionar el correo electrónico, hacer entradas de datos, programar la agenda, labores de contabilidad, etc. Sería, en definitiva, una especie de secretaria o secretario virtual y para trabajar solo necesitas un ordenador, un teléfono móvil y una forma de dar a conocer tus servicios.

7. Redactor de CV. Pues sí, hay profesionales y empresas que se encargan de elaborar un currículum con gancho y un diseño óptimo a partir de los datos que le proporciones. Además, pueden incluir servicios de consultoría para enseñarte cómo venderte mejor. ¿Por ejemplo? Las webs Asesor CV, CV-Coach o Currículum Profesional. Así que, si vienes del área de los recursos humanos y se te da bien el diseño, ahí puedes encontrar un nicho de autoempleo.

8. Organizador profesional. La japonesa Marie Kondo ha conseguido crear un imperio a partir de su capacidad para ordenar las casa, oficinas (y vidas) ajenas y hay muchos profesionales que han decidido seguir sus pasos. Si el orden es lo tuyo, quizá puedas convertir tu pasión en una profesión. Los organizadores profesionales ayudan a sus clientes a hacer un uso correcto del espacio, a controlar lo que guardan y lo que les sobra e, incluso, les ofrecen herramientas y métodos para gestionar el tiempo. Los organizadores profesionales tienen, incluso, una organización propia: la Asociación de Organizadores Profesionales de España (AOPE).

9. Especialista en atención al cliente. Se puede hacer desde casa con una conexión a Internet y un teléfono y es un servicio ideal para ofrecer a las pequeñas empresas que no se pueden permitir tener un departamento de atención al cliente. Pero, eso sí, es una tarea compleja porque no se trata solo de gestionar las quejas y dudas, sino de convertirse en una extensión de la propia empresa para la que ofreces el servicio para el cliente quede satisfecho.

10. Viva la economía colaborativa. Existen infinidad de aplicaciones que te permiten ganar algo de dinero alquilando tu coche (Social Car), una habitación (Badi) o tu trastero o garaje (LetMeSpace). Encuentra la tuya porque ahí puedes tener un ingresos que te ayuden a llegar a final de mes.

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