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Montaje. Crédito: Getty.

Manual rápido para gestionar a un jefe aparentemente comprensivo que te desmotiva cargándote de trabajo

Alimentar una buena relación con tu superior siempre es una buena idea, pero asegúrate de que no se convierte en una forma de descargar en ti más trabajo del que puedes asumir. ¿La solución? Esto solo se arregla con una conversación sincera y un poco de estrategia.

Elena de los Ríos

Una relación distendida con el jefe directo en la que la comunicación (y hasta el buen rollo) fluye por ambas partes no evita el problema de la sobrecarga de trabajo. De hecho, a veces ocurre justo al contrario. La confianza que se establece entre empleado y superior puede hacer que el primero encuentre dificultades para explicar que no puede asumir más tareas, en parte por no querer decepcionar y en parte, por miedo a 'estropear' una relación valiosa. 

También hay quien espera (de manera algo naíf), que el jefe se dé cuenta por sí mismo de cuándo está pidiendo demasiado. Pero lo mismo que hay formas de bordar un discurso persuasivo para convencer a tu jefe en las reuniones, hay maneras de solucionar esta situación. Lo mejor, para empezar, es ser proactivo y llamar la atención sobre la situación. 

Iván Gandía, experto en psicología del Trabajo y las Organizaciones y autor del libro 'Dirigir siendo dirigido', aconseja llevar a la conversación con tu jefe un registro detallado de las horas trabajadas y dedicadas a las distintas tareas, de manera que quede reflejado sin lugar a dudas que existe una sobrecarga de trabajo

¿Importante o urgente?

Julie Morgensten, experta en productividad y autora del libro Never check e-mail in the morning ("Nunca mires el e-mail por las mañanas"), recomienda no presentar un problema sino resolverlo: "Jamás hay que llevar al jefe un problema si no se tiene ya una solución". Por eso, puedes abordar el problema sugiriendo cómo aligerar el número de tareas, pero ofreciendo siempre más de una alternativa.

Otra táctica necesaria en opinión de Gandía consiste en preguntarle a nuestro superior si esa nueva tarea que nos encarga es importante o urgente, y actuar en consecuencia. "El concepto de lo que es importante y lo que es urgente debemos aprender a manejarlo, tanto jefes como empleados, pues no es lo mismo una cosa que otra", explica. "Imagina que te llamo y te digo que mandes este informe ahora mismo. ¿Ese informe es importante o urgente? Puede ser una cosa u otra. Si no es urgente y es viernes por la noche, aunque sea importante, se puede dejar para el lunes".

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