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Crédito: Getty.

Liz Truss, la 'superministra' admiradora de Margaret Thatcher que aspira a sustituir a Boris Johnson

La estrella del partido conservador se perfila como la candidata mejor situada para reemplazar a Boris Johnson si los 'tories' deciden dar el paso y sustituir al primer ministro. 'Superministra' de exteriores (y encargada de negociar el Brexit) Liz Truss tiene la vista puesta en el 10 de Downing Street.

Ixone Díaz

Cuando Liz Truss era una niña, sus padres, dos profesores que militaban a la izquierda del partido laborista, le llevaban a todas y cada una de las manifestaciones de la época. A las que reclamaban el cierre de las centrales nucleares pero, sobre todo, a las que protestaban contra las políticas conservadoras de Margaret Thatcher. Pero eso no impidió que Truss terminara afiliándose al partido conservador, ocupando diversas carteras en los gobiernos tories y convirtiéndose en una admiradora confesa de Thatcher. De hecho, hace tiempo que la prensa británica se refiere a ella como la "nueva dama de hierro", un apodo que comparte con Nicola Sturgeon. Y ahora, ante la crisis de popularidad y confianza que sufre Boris Johnson dentro de las filas de su propio partido, Liz Truss se ha convertido también en la líder conservadora mejor situada para sustituirle y convertirse en la próxima inquilina de Downing Street. 

Al fin y al cabo, a los conservadores británicos nunca les ha temblado el pulso a la hora de moverle la silla al primer ministro de turno. Ya lo hicieron con la propia Thatcher en 1990. Y mientras los rumores sobre la continuidad de Johnson no cesan desde hace semanas, Truss se ha convertido en la favorita de la militancia. Según algunas encuestas, cuenta con la aprobación del 82 por ciento de las bases tories.

Truss, de 46 años, vivió su particular epifanía en la universidad de Oxford, donde además de estudiar Filosofía, Políticas y Económicas, abrazó la ideología liberal y los postulados del libre mercado hasta empezar a militar con 21 años en el partido conservador. Su carrera dentro de la formación ha sido meteórica. 

Fue ministra de Medio Ambiente con David Cameron y después, ocupó la cartera de Justicia en el gabinete de Theresa May. Entremedias, Truss vivió dos momentos de intensa popularidad mediática: un discurso de 2014 en el que ,mientras reivindicaba con vehemencia los quesos británicos, popularizó una expresión ahora convertida en meme que se repite en bucle cada vez que la prensa menciona su nombre y una relación extramatrimonial con un diputado tory que duró 18 meses y que pese a todo no logró terminar con su matrimonio con el contable Hugh O’Leary, con el que tiene dos hijos.

Aunque defendió (sin excesiva convicción) la continuidad del Reino Unido en la Unión Europea, lo hizo por puro pragmatismo: según la prensa británica solo le importaba situarse en el lado vencedor de la consulta. Y aunque en 2010 aspiró tímidamente a suceder a Theresa May, se dio cuenta a tiempo de que todavía no había llegado su momento y decidió apoyar a Johnson. El primer ministro la premió con la cartera de Comercio Internacional y después de una remodelación de su gabinete, con la de Asuntos Exteriores. Considerada una "superministra" dentro del gabinete del primer ministro, Truss se ocupa ahora de las negociaciones del Brexit con la Unión Europea.

Ambiciosa, muy hábil en las redes sociales (donde el lema 'In Liz we trust' se repite incesantemente entre las bases conservadoras), fan del café espresso y de la retórica de autoayuda, sus antiguos colaboradores la han descrito como una persona obsesiva, que solo confía en su propio instinto y que atribuye sus errores del pasado a las veces (contadas) que lo ha traicionado. Acusada de tener gustos caros (una comida de cuenta abultada con una representante de la administración norteamericana hace unos meses está haciendo correr ríos de tinta en la prensa británica) se ha ganado una reputación de ser una líder dura e implacable. O como un antiguo subordinado la describía de manera gráfica en un perfil del diario 'The Times': "La diferencia entre ella y un rottweiler es que el perro en algún momento suelta a la presa".

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