Eventos inspiradores Actualidad imprescindible Voces extraordinarias

Te interesa

La semana pasada, Kamala Harris protagonizó su primer viaje oficial al extranjero. Foto: Getty.

¿Por qué están enfrentadas Kamala Harris y Alexandria Ocasio-Cortez?

Un desencuentro público sobre la política migratoria del gobierno de Joe Biden, evidencia la tensión existente entre la vicepresidenta de Estados Unidos Kamala Harris y la joven estrella del partido demócrata Alexandria Ocasio-Cortez. Pero también podría anticipar una tensa pugna por el futuro liderazgo (femenino) del partido en el gobierno.

Ixone Díaz

Después de superar sus primeros 100 días en el puesto, Kamala Harris empieza a conocer los sinsabores de ocupar un cargo tan visible como la vicepresidencia de Estados Unidos. Un puesto en el que las polémicas y las guerras dialécticas también van en el sueldo. Y Harris, que la semana pasada realizó su primera visita internacional a México y Guatemala para afrontar la crisis migratoria que desde hace meses se vive en la frontera de Estados Unidos, protagonizó hace unos días su primer enfrentamiento público con un miembro de su propio partido. Y no con un miembro cualquiera, sino con la joven estrella demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, todo un fenómeno político en Estados Unidos que, como la propia Harris, algún día podría aspirar a liderar el partido en el gobierno.

La polémica estalló durante la rueda de prensa que Harris dio en Guatemala junto al presidente del país Alejandro Giammattei. La vicepresidenta de Estados Unidos aprovechó la ocasión para dirigir un mensaje inequívoco a los cientos de miles de inmigrantes indocumentados que en las últimas semanas y meses han llegado a la frontera de Estados Unidos con México desde países como Guatemala, Honduras o El Salvador. "Quiero ser clara con la gente de la región que está pensando en hacer ese peligroso viaje a la frontera entre Estados Unidos y México: No vengáis. No vengáis. Los Estados Unidos seguirán aplicando la ley y garantizando la seguridad en la frontera".

Sus declaraciones fueron contestadas en Twitter por Ocasio-Cortez, que calificó las palabras de la vicepresidenta de "decepcionantes". "Primero, buscar asilo en cualquier frontera de Estados Unidos es un método de llegada cien por cien legal. Y en segundo lugar, Estados Unidos pasó décadas contribuyendo al cambio de régimen y la desestabilización en América Latina. No podemos evitar incendiar la casa de alguien y luego culparlos por huir". La estrella del partido demócrata hacía así suyos los argumentos de las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes y que han tachado la retórica de Harris de "continuista" respecto al discurso de Donald Trump.

Sin embargo, la disparidad de criterios entre Harris y Ocasio-Cortez podría ir más allá de un desencuentro puntual acerca de la política migratoria de Estados Unidos. Al fin y al cabo, ambas representan los dos extremos del partido al que pertenecen. Harris es considerada, según medios como el New York Times, una "pragmática moderada" dentro de las filas demócratas. Para muchos, es  demasiado equidistante en asuntos clave de la agenda política y parte del electorado demócrata le sigue reprochando su mano dura con las minorías raciales durante su etapa como Fiscal General de California.

Por contra, Ocasio-Cortez pertenece al extremo opuesto del partido en el gobierno: autodefinida como "socialdemócrata" (todo un tabú ideológico en un país como Estados Unidos), apoyó de manera entusiasta la candidatura presidencial de Bernie Sanders, el aspirante más a la izquierda de las primarias demócratas de 2020. En diciembre, la congresista más joven de la historia de Estados Unidos reclamó, además, una renovación generacional en su partido apenas unos días antes de que Nancy Pelosi fuera reelegida como presidenta de la Cámara de Representantes a sus 81 años.

Aunque Harris, de 56 años, y Ocasio-Cortez, de 31, se encuentran en puntos muy diferentes de sus respectivas carreras políticas, la posibilidad cada vez más real de que Joe Biden sea un presidente de un solo mandato podría abrir una lucha interna por liderar el partido demócrata a partir de 2024. De momento, las diferencias ideológicas entre ellas ya se han evidenciado. A partir de ahora, habrá que ver si suben de tono o si terminan convirtiéndose en rivalidad.

TE INTERESA

NO TE PIERDAS