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Vivien Leigh y Hattie McDaniel en un fotograma de 'Lo que el viento se llevó'.

Hattie McDaniel: la actriz de ‘Lo que el viento se llevó’ fue una víctima del racismo de Hollywood

La historia de Hattie McDaniel es la de una injusticia. Fue la primera actriz afroamericana que ganó un Óscar, gracias a su interpretación en 'Lo que el viento se llevó'. Pero durante toda su carrera únicamente interpretó a sirvientas.

A muchos no les sonará por su nombre, pero seguro que sí le ponen cara a Hattie McDaniel. La actriz es universalmente célebre por el papel de Mammy, la criada de Escarlata O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. Es uno de los personajes más icónicos de la historia del cine, pero a McDaniel le proporcionó tantas alegrías como sinsabores.

No está de más recordar la historia que hay detrás esta actriz y de ese papel en concreto ahora que “Lo que el viento se llevó” ha vuelto a la actualidad. HBO Max ha decidido retirar de su catálogo la mítica película por considerarla racista. Eso sí, no es un adiós definitivo: la plataforma de streaming volverá a ofrecerla, pero con una nota que contextualizará históricamente la cinta y advertirá de que su contenido incluye estereotipos raciales.

Un talento en el profundo sur

Hattie McDaniel vivió en sus carnes el racismo de Hollywood. Nacida en 1895 en Kansas, fue la menor de los 13 hijos que tuvo un matrimonio de esclavos liberados. Pronto, Hattie destacó en el mundo del espectáculo. Además de una estupenda actriz era una fantástica cantante de jazz. De hecho, durante las décadas de 1910 y 1920 se dedicó a la música.

A principios de 1930 se estableció en Los Ángeles y dio el salto al cine, siempre encarnando papeles de criada, cocinera o chismosa. Además, su nombre ni siquiera aparecía en los títulos de crédito. Pero en 1939 llegó su gran oportunidad. El papel de la inolvidable Mammy en “Lo que el viento se llevó” le permitió codearse con rutilantes estrellas de la época: Vivien Leigh, Clark Gable, Olivia de Havilland…

Hattie McDaniel: “Prefiero actuar de sirvienta y ganar 700 dólares semanales que ser una sirvienta y ganar 7”.

En la gala de los Óscar de 1940, la película ganó 8 estatuillas. Una de ellas fue para Hattie McDaniel. La actriz hizo historia: se convirtió en la primera persona afroamericana que ganaba un Óscar (también había sido la primera persona negra nominada al galardón). Pero la dulzura del momento no fue completa. La ceremonia de entrega del Óscar fue humillante. En aquella época, en Estados Unidos imperaban las leyes de segregación racial. De hecho, estuvieron vigentes hasta 1965. Por ese motivo, durante la ceremonia McDaniel tuvo que sentarse con su acompañante en una mesa aparte al final de la sala.

Pequeños papeles para un gran talento

A pesar de su enorme talento, después de ganar el Óscar las cosas no cambiaron mucho para Hattie McDaniel: la actriz siguió encarnando casi exclusivamente papeles de criada, los únicos permitidos a los afroamericanos en la meca del cine. Los movimientos por los derechos de los afroamericanos la criticaron por ello, pero McDaniel zanjó la cuestión con una frase que ya es mítica: “Prefiero actuar de sirvienta y ganar 700 dólares semanales que ser una sirvienta y ganar 7”.

A finales de la década de 1940, Hattie McDaniel encontró un nuevo filón para su talento: los seriales radiofónicos. Incluso llegó a protagonizar el suyo propio, “Behula”. Pero un cáncer de mama segó su carrera y su vida en 1952. Tenía 57 años. Ella quería ser enterrada en el Hollywood Forever, el cementerio de las estrellas, pero las leyes prohibían enterrar a los negros en los mismos camposantos que los blancos. En 1999, el cementerio decidió erigir un cenotafio en su honor.

Una revisión histórica

La ola de protestas contra el racismo que sacude Estados Unidos, después de que un policía matase a George Floyd, un ciudadano afroamericano, durante una detención. Las movilizaciones, organizadas por el movimiento Black Lives Matter y apoyadas por personajes públicos como Emma Watson o Michelle Obama, están abriendo un profundo debate en la sociedad estadounidense. No solo se están cuestionando los métodos policiales o el racismo estructural, sino la actual validez de algunas manifestaciones culturales que se tenían por intocables. Además de HBO, Disney, Paramount y otras compañías están revisando sus catálogos para añadir una explicación histórica a historias que hoy no se hubiesen podido rodar.

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