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By WomenNow

17, Agosto, 2021

Fawzia Koofi. Crédito: Getty.

Fawzia Koofi y otras 7 mujeres afganas activistas que muestran su valentía y descontento en las redes sociales

Mujeres artistas, periodistas, parlamentarias, universitarias y activistas de los derechos humanos denuncian un abandono por parte de Occidente.

Mariana Rivera.

Ante el colapso que se vive en Kabul y en todo Afganistán, por la toma del poder por parte de los muyahidín (combatientes islamistas), las redes hacen eco de las súplicas, el enojo y la angustia de miles de personas que ven hoy cómo sus vidas se desmoronan. Algunas de las mujeres afganas que, por años, han tenido acceso a puestos públicos, siguen conectadas a las redes y lanzan con valentía su testimonio al mundo.

Rada Akbar, es una fotógrafa conceptual afgana, que se ha mostrado en estado de shock: "¡Quiero volverme invisible y esconderme del mundo!", escribió en Twitter, junto a emoticones de corazones rotos. La artista visual también comparte un video, desde el interior de un inmueble, donde a lo lejos todavía se percibe ondeando la bandera tricolor de Afganistán. Junto a la imagen escribe: "¡Fue el peor día de mi vida! Mi amado Afganistán se derrumbó ante mis ojos!".

Hoy, la rabia de la artista va dirigida a los líderes de este lado del mundo: "¡Es repugnante cómo estos occidentales llaman a nuestra miseria notable e histórica! Esta mujer lleva años trabajando libremente. ¿Quién va a proteger sus derechos y su libertad?".

Mujeres como ella llevan exponiéndose por años a una vida activa en su país, aun sabiendo que su integridad física corre peligro. La artista hace solo unos meses ya había recibido amenazas de muerte, tras publicar su última exposición, la cual mostraba algunas de las poderosas figuras femeninas del país. Aún así, afirmaba en Instagram: "Si hay algo que podemos aprender de la historia de las luchas de las mujeres en Afganistán y en la región, es que incluso los regímenes más opresivos no pudieron envenenar las semillas de la rebelión y la libertad que crecen en nuestros corazones. No volveremos. No nos someteremos a los límites".

Mientras los talibanes patrullan las calles de la ciudad de Kabul en vehículos militares o permanecen en puestos de control, la joven Freshta Karim, fundadora y directora de la biblioteca móvil Charmaghz en Kabul y defensora de los derechos de la niñez, advierte: "Dondequiera que esté en Kabul, refúgiese en cualquier lugar seguro cercano. Toda la ciudad está llena de coches y gente asustada corriendo". 

La desolación se apodera de mujeres como Karim, que llevan años entregando su vida al crecimiento de su país: "Kabul es ahora la música más triste que he escuchado en mi vida”, publicó ayer en Twitter.  Hoy, en esa misma red social, comparte una fotografía de la periodista Hasiba Atakpal (a quien se le ve informando en directo desde Kabul) y exclama: "Somos valientes. Muy, muy valientes".

La hazaña de estas mujeres va más allá de la supervivencia, Sahraa Karimi, una de las directoras de cine afganas más reconocidas, compartió, hace dos días, en  su cuenta de Instagram  un video en directo donde se le ve agitada corriendo por las calles de Kabul, al mismo tiempo que advierte: "Los talibanes entraron en Kabul, lamentablemente, y nos detuvieron... ¡Ruega por nosotros!". 

Hoy en su cuenta de Twitter actualiza "Durante estos tres días y tres noches, protegí a seis de los hijos de mi hermano, todas niñas; Nadie sabe lo que me pasó; Mi hermano lleva 24 horas en malas condiciones; Pero no me olvidé de filmar. Filmé lo más lejos que pude para que no olvidemos lo que nos hicieron". Este martes, agradece a la academia de cine de Eslovaquia, al gobierno de Ucrania y a la Embajada de Turquía por sacarla de Kabul. Karimi dice que está segura y a salvo junto a otras 11 personas que lograron salir de la ciudad.

Esta semana en las calles de Kabul parece que no hay mujeres. Las mujeres profesionales, trabajadoras y estudiantes han preferido no asistir a sus centros laborales o de estudios, por miedo a las represalias que pueda tomar el régimen contra ellas. El Talibán ha afirmado, en varias ocasiones, que no tomarán venganza. que el pueblo ha sido "perdonado" y que las mujeres mantendrán los derechos alcanzados estos años. La mayoría de ellas no dan crédito a estas promesas, la brutalidad con que han llegado los insurgentes a otras regiones del país, les hace esperar lo contrario.

 "Hay noticias tranquilizadoras en Kabul de que los talibanes quieren restaurar la gobernanza y la seguridad y conceder amnistía. Pero también hay noticias extremadamente preocupantes, especialmente de Kandahar, Nangarhar, Farah, Uruzgan y Spin Boldak. Todo Afganistán está conteniendo la respiración", escribe Muska Dastageer, profesora en la Universidad estadounidense de Afganistán. Asimismo, la académica interpela a las Naciones Unidas en su cuenta de Twitter: ”Tú lo sabes @nacionesunidas fue creado para hacer más que simplemente "mirar" y tuitear, ¿verdad?”

Fawzia Koofi, militante por los derechos humanos y ex parlamentaria afgana, dice tener su corazón hecho pedazos: "Empiezo el día mirando las calles vacías de Kabul, horrorizado por su gente. La historia se repite tan rápidamente", detalló en su Twitter. Asimismo, suplica que "Las mujeres que han sido perseguidas en días malos y comprometidas con su país deben ser protegidas". Koofi fue la primera mujer vicepresidenta del Parlamento de Afganistán y es Ex Presidenta de la Comisión de Mujeres, Sociedad Civil y Derechos Humanos.

Por su parte, la joven embajadora por la paz y la educación, Breshna Musazai,  exclama: "¡Todo lo que queremos es PAZ! Esto NO es Islam. Detén esta locura. ¡¡¡Detengan esta guerra de poderes!!!", quien lleva días utilizando en sus tweets el hashtag #SanciónPakistan. Musazai completó sus estudios de Derecho, después de recibir dos disparos en la pierna por parte de radicales islamistas, que se oponían a su educación. Recogió, en silla de ruedas, su diploma en el 2018. Actualmente forma parte de la Coalición masiva de jóvenes afganos que se unieron para lograr una participación significativa de la juventud en el proceso de paz. 

La cantante Aryana Sayeed, una de las cantantes más famosas de Afganistán, quien vive en el extranjero, publicó la bandera de Afganistán con el mensaje "Mantente fuerte, mi hermosa, rota y triste patria… ¡Lo siento mucho!”. La artista también se quejó del "silencio del mundo", mientras usa el hashtag #unitednations. Aryana, quien ha recibido múltiples amenazas por parte de afganos conservadores que se enojan por el vestuario que utiliza en sus presentaciones, hizo un llamamiento a proteger a las personas afectadas por el conflicto. Se comprometió a destinar el 20% de los ingresos de su red social en las personas desplazadas, “¡especialmente a las madres con niños pequeños!", prometió.

Kamila Sidiqi, una de las activistas por los derechos de las mujeres más destacadas de Afganistán y ex ministra de gobierno, está asustada por convertirse en un objetivo del Talibán. "Tiene un pasaporte del Reino Unido y un esposo e hijos esperando en Londres, pero el Reino Unido no la ha ayudado", dice vía Twitter la periodista inglesa Emily Dugan, quien habló con ella hace unos pocos días. La prominente mujer estaba a la espera de un vuelo para el próximo viernes. "Cada minuto pienso en la llegada de los talibanes (...) si vendrán directamente a mi casa", dijo en una entrevista publicada, el pasado 15 de agosto, en el diario The Times de Reino Unido.

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