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By WomenNow

20, Diciembre, 2021

Crédito: Getty.

¿Divorcio a la vista? Cómo gestionar los créditos compartidos en caso de separación

Si los créditos de la casa, el coche o la reforma aún no están saldados en el momento que tu matrimonio se rompe, deberás tomar una decisión inteligente sobre qué hacer con las deudas que tienes en común con tu ex. Te explicamos qué opciones tienes.

Elena de los Ríos

Puede que sea una cuestión lateral o que un crédito se sitúe en el centro de la disputa en un proceso de divorcio poco amistoso. En cualquier caso, conviene saber a qué debemos atenernos cuando acordamos una separación sentimental y económica. 

De hecho, es un momento en el que, probablemente, nos arrepentiremos mucho de no haber firmado una separación de bienes o unas capitulaciones antes de oficializar el enlace. Nos vamos a arrepentir porque, si hemos aceptado bienes separados, la solución es meridiana: cada uno se hace cargo de sus deudas. El problema llega con los préstamos firmados por ambos miembros de la pareja. Y sí, las tarjetas de crédito también entran aquí.

Ante los bancos o las entidades de préstamo, ambos cónyuges son deudores de manera solidaria de los préstamos que han firmado, con lo que pueden reclamar a ambos o a cualquiera de ellos la totalidad de lo adeudado. 

Los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com avanzan tres posibles escenarios para resolver la cuestión. El primero es cancelar el crédito, vendiendo si es necesario el bien que se adquirió con él (por ejemplo, un coche). Eso evitaría inmediatamente las peleas. Sin embargo, si lo que hemos pagado es una reforma, la opción de la cancelación se nos complica. Aquí, lo mejor es cambiar la titularidad de la deuda.

Un contrato de préstamo puede pasar de tener dos titulares a uno solo con la aprobación de la entidad prestataria

La entidad prestataria puede cambiar el contrato de préstamo para pasar de dos titulares a uno solo, siempre que encuentre satisfactoria la situación financiera de este. Eso sí: antes hay que aclarar quién se queda con el bien financiado. Además, quien lo haga debe devolver la parte ya pagada del crédito a su ex. 

El tercer escenario vendría a proponer una custodia compartida: mantener los dos titulares y que cada uno cumpla con la mitad de la mensualidad sí o sí, aunque solo uno de los cónyuges disfrute del bien financiado. Además, está el riesgo de que uno de los dos deje de pagar sin previo aviso y se caiga en un impago con el banco. Si esto ocurre, lo recomendable es seguir pagando y reclamar judicialmente lo adeudado.

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