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Ilustración. Crédito: Getty.

Cómo lograr un discurso persuasivo para las reuniones con tu jefe

Es una de las experiencias más frustrantes del trabajo en equipo. Tienes una idea valiosa que exponerle a tu jefe. Preparas una defensa que te convence. Y, cuando llega el momento, no se entiende, no se escucha o ves cómo se discute hasta hacerla parecer una caricatura de sí misma. ¿Qué ha pasado?

Elena de los Ríos

Probablemente no has podido construir un discurso suficientemente persuasivo ni trabajar las condiciones atmosféricas de la reunión. Esta es la cruda realidad: si quieres convencer, necesitas algo más que una buena idea. La buena noticia es que todo (desde la persuasión a las soft skills'se puede trabajar. De hecho, puede que necesites un plan para conseguir una conexión genuina con tu supervisor. Y eso, según el psiquiatra Daniel Golema, implica "atención plena por parte de todas las personas implicadas, sincronía no verbal (armonía de gestos y movimientos) y actitud positiva". 

Esas condiciones previas al discurso no son ningún trámite intrascendente: con la irrupción del teletrabajo y las reuniones por Zoom, atraer la atención resulta más crítico que nunca. Dada la dificultad añadida del mínimo tiempo, conviene tener muy medida cada propuesta y que sea directa, apelativa y corta.

Javier Luxor, autor de ‘El pequeño libro de la influencia y la persuasión’ (Ed. Alienta) recomienda tener en cuenta tres factores que incrementan la capacidad persuasiva de cualquier discurso: demostrar lo que sientes, recurrir a la sonrisa y el halago y utilizar la técnica de la reciprocidad. "Conectar a nivel emociona sería lo primero: utilizar las palabras con inteligencia para mostrar lo que sientes", explica Luxor. Se trata de comunicar entusiasmo, ilusión, seguridad, motivación…

"También es importante la sonrisa. Utilizamos las neuronas espejo para todo, y cuando una persona sonríe activa la sonrisa en los demás, generando esa sensación de buen ambiente que facilita y desbloquea las posibilidades de negociación", insiste este experto en comunicación persuasiva.

Por último recomienda dos ‘trucos’ del marketing que funcionan en las reuniones: decir lo que se ha hecho bien, porque "el halago es una de las técnicas más poderosas para influir en las personas"; y la técnica de la reciprocidad: dar antes que recibir. "Me refiero también a detalles muy simples, cosas que ya sabían nuestros abuelos y que a muchas personas se le han olvidado como dar las gracias, por ejemplo". Si comenzamos nuestro discurso dando las gracias por la atención, la consideración y la discusión, pondremos ya mucho de nuestra parte para ganar la reunión.

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