Eventos inspiradores Actualidad imprescindible Voces extraordinarias

Money & Career

By WomenNow

9, Diciembre, 2021

Crédito: Getty.

¿Es conseguir el trabajo soñado una trampa existencial?

Según un estudio reciente, en los tres últimos meses una de cada tres personas ha considerado dejar su trabajo como consecuencia de la desilusión, la falta de inspiración o la ausencia de propósito. El mito del trabajo soñado se desmorona.

Piluca Santos

Que la pandemia ha tenido un efecto directo sobre cada aspecto de nuestras vidas es una realidad incontestable. Después de la fiebre por encontrar un piso con terraza en la ciudad, llegó el éxodo al medio rural y el nacimiento de fenómenos como los coworking rurales. También ligamos de otra manera (ya te hemos hablamos del slow dating) y, por supuesto, nuestra manera de concebir el trabajo no es la misma. De hecho, hay quienes se han dado cuenta de que el puesto con el que siempre habían soñado era, en realidad, una trampa existencial y han huido en busca de nuevos retos.

En Estados Unidos, la llamada "Gran Dimisión" se ha convertido en el fenómeno social con mayor impacto de la postpandemia. Solo el pasado mes de septiembre, 4,4 millones de trabajadores estadounidenses renunciaron voluntariamente a sus puestos de trabajo. Y no necesariamente por las condiciones salariales, ni si quiera para aceptar ofertas de la competencia. Muchos han cambiado directamente de industria en busca de nuevas experiencias y emociones.

Según un estudio realizado por la web especializada en economía Moneypenny, 1 de cada 3 trabajadores ha considerado dejar su trabajo este año como consecuencia de la desilusión, la falta de inspiración y la ausencia de un propósito. "Los últimos 18 meses han hecho que reconsideremos lo que es más importante para nosotros", ha explicado Joanna Swash, directora ejecutiva de la web especializada en finanzas.

El mito del trabajo soñado, ese que creíamos nos haría más felices, más ricos y más influyentes, ha muerto, sobre todo entre los millennials y los centennials que se han dado cuenta de que prefieren ser millonarios del tiempo porque trabajar para vivir es mucho más saludable que vivir para trabajar.

Por eso, aunque la generación Z busca trabajos cuya misión y valores les sirvan de motivación, demasiado a menudo su desempeño les hace sentirse impotentes, decepcionados y desilusionados con ellos mismos, especialmente cuando se trata de carreras vocacionales como la medicina o el periodismo. Aunque posiblemente este cambio de mentalidad hubiera llegado antes o después, la pandemia ha servido de catalizador acelerando su implantación.

TE INTERESA

NO TE PIERDAS