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By WomenNow

2, Febrero, 2022

Chloe Kim es la favorita al oro en la categoría de snowboard. Foto: Getty.

Chloe Kim, la niña prodigio del 'snowboard' que tiró su medalla de oro a la basura


Tiene 21 años y es la estrella indiscutible de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín que arrancan el próximo 4 de febrero. Pero la 'snowboarder' Chloe Kim ya sabe lo que es ganar (fue oro en 2018) y lidiar con la presión. De hecho, su historia recuerda poderosamente a la de Simone Biles...

Ixone Díaz

Chloe Kim solo tenía 17 años cuando se convirtió en la mujer más joven en ganar un oro olímpico en la categoría de snowboard. Pero la digestión de aquel momento de gloria fue más difícil que la gesta deportiva. En cuestión de semanas, pasó de ser una desconocida a pasearse por las alfombras rojas, ser reconocida en cualquier tienda o restaurante, tener una Barbie fabricada a su imagen y semejanza o que Frances McDormand se acordara de su hazaña en el discurso de agradecimiento de los Oscar. Al fin y al cabo, pese a que la revista Time la incluyó entre las 100 personas más influyentes del mundo en 2018, solo era una adolescente que todavía vivía con sus padres. Y un buen día, cuando la presión se volvió insoportable, Kim tiró su medalla de oro a la basura en casa de sus padres.

"Odiaba mi vida", le contó a la revista Time, de la que fue portada hace unas semanas, sobre aquel momento. De alguna manera, ese día el vaso se colmó. Pero el goteo había sido incesante. Primero, fueron los mensajes racistas que Kim empezó a recibir en sus redes sociales cuando empezó a destacar en las competiciones de snowboard con apenas 13 años. Después, la fama exacerbada durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieonchang. Aunque norteamericana de nacimiento, su origen coreano la convirtió en uno auténtico fenómeno en el país. Unos meses más tarde, Kim se convirtió, además, en la primera mujer en realizar una peligrosa pirueta conocida como 'doble corcho 1080'. Su leyenda seguía creciendo.

Pero en 2019, después de sufrir una lesión en el tobillo que le apartó de las pistas, decidió cambiar de rumbo. Sin saber si volvería a competir, se matriculó en Princeton. Quería ser una universitaria más, escapar de su propia celebridad. Al llegar, enseguida se dio cuenta de que sería difícil cuando sus compañeros de clase empezaron a pedirle fotos. Cuando por fin consiguió encajar (y cambió sus estudios de Química por los de Antropología) llegó la pandemia. 

Kim aprovechó el impasse para asistir a terapia, aprender a gestionar el estrés y concentrarse en su salud mental. Cuando volvió a las pistas, en enero de 2021, era una deportista distinta. Aunque ganó los X Games y el campeonato del mundo, su mentalidad había cambiado.

Ahora Kim, que es imagen de una marca de cereales, ha diseñado una colección cápsula para Roxy y ha protagonizado una campaña de Nike, defenderá su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. Es la favorita indiscutible en su disciplina. Y no esquiva las comparaciones con Simone Biles, que en verano decidió abandonar la competición para anteponer su salud mental a su leyenda como deportista. Para ella, Biles es una inspiración: "Me proporcionó el consuelo de saber que estás haciendo algo realmente peligroso y duro para tu cuerpo y que si mentalmente no puedes hacerlo, entonces no deberías. Demostrarle al mundo que hay que ponerse en primer lugar y renunciar a algo como una medalla de oro olímpica, fue muy conmovedor e inspirador para mí", ha explicado. Ahora ha llegado su turno. La snowboarder que tiró su medalla de oro a la basura aspira a conseguir otra, esta vez sin tener que pagar el precio de su salud mental.

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