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By WomenNow

21, Septiembre, 2020

Allison Shelley/Getty Images.

5 hitos de la vida de Ruth Bader Ginsburg que explican por qué fue clave en la lucha por los derechos de la mujer

La jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, fallecida hace unos días, tuvo una vida fascinante que empleó en conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. Te contamos, en cinco episodios de su vida, por qué Ruth Bader Ginsburg fue tan importante para los derechos de las mujeres.

Ruth Bader Ginsburg falleció el viernes 18 de septiembre a los 87 años por las complicaciones de un cáncer de páncreas con metástasis. Su legado es gigantesco, y su desaparición ha abierto un nuevo frente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ginsburg, progresista y feminista, ocupaba uno de los nueve asientos vitalicios del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Tras su muerte, Trump ha anunciado que su intención es nombrar a un nuevo magistrado, preferiblemente una mujer, para ocupar el sillón de Ginsburg antes de las elecciones. Muchos analistas ven aquí una jugada por parte de Trump, ya que, obviamente, va a elegir a un juez de la derecha más dura, lo que inclinaría al Alto Tribunal hacia ese ala ideológica.

Mientras algunos tratan de solucionar ese asunto tan candente, muchos otros se centran en homenajear la grandeza de Bader Ginsburg, una pionera en la defensa de los derechos de las mujeres y las minorías. La duquesa de Sussex, Meghan Markle, ha asegurado en un comunicado que la juez fue "una verdadera inspiración para mí desde que era niña". Mientras, la cantante y actriz Jeniffer Lopez ha dicho en Instagram: "Estoy desconsolada. Ella era una verdadera defensora de la igualdad de género y era una mujer fuerte para mí y para todas las niñas del mundo a quien admirar". Y Kamala Harris, candidata a la vicepresidencia del Partido Demócrata, ha descrito a la jueza como "un titán, una incansable defensora de la justicia". Hasta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ideológicamente en las antípodas de la magistrada, ha hablado bien de Ginsburg tras su muerte.

Todas las palabras parecen pocas para homenajear a una de las mujeres que más ha hecho por la igualdad entre hombres y mujeres en Estados Unidos y que no se mordía la lengua a la hora de dar su opinión. Una de sus frases más célebres fue: "No pido favores para mi sexo. Todo lo que pido de nuestros compañeros es que quiten sus pies de nuestros cuellos". Su vida estuvo marcada por la defensa de la igualdad de género. Te contamos en cinco claves, por qué Ruth Bader Ginsburg fue tan importante para los derechos de las mujeres.

"No pido favores para mi sexo. Todo lo que pido de nuestros compañeros es que quiten sus pies de nuestros cuellos".

Su madre, su gran aliada. Ruth Bader Ginsburg nació en 1933 en Brooklyn (Nueva York), en el seno de una humilde familia judía. Su madre, Celia, consciente de las dificultades que tenían las mujeres para conseguir triunfar en la vida, siempre inculcó unas buenas dosis de motivación a la pequeña Ruth: podría llegar donde quisiese. Una anécdota define muy bien el carácter de su progenitora. Celia murió justo el día en que Ruth se graduó, con honores, en el instituto y, entonces, la familia se enteró de que había estado ahorrando para que su hija pudiese ir a la universidad. "Leer es la llave que abre las puertas a muchas cosas buenas en la vida. Leer le dio forma a mis sueños y más lectura me ayudó a hacerlos realidad", dijo Bader Ginsburg en una ocasión.

Por supuesto, fue a la universidad. Primero, gracias a una beca, a la Universidad de Cornell. Allí conoció a su marido, Martin Ginsburg, y luego ambos se fueron a estudiar Derecho a la Universidad de Harvard. Ruth se convirtió en una de las mejores estudiantes de la elitista institución. Y eso a pesar de que tuvo que hacer un doble esfuerzo: Martin, enfermo por un cáncer de testículo, no podía ir a clase, así que ella se encargaba de asistir a las asignaturas de él y a las suyas propias.

Activismo desde los despachos. En 1972, Ginsburg fundó la sección de derechos de la mujer en la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), una organización progresista sin ánimo de lucro que se encarga de defender los derechos y las libertades constitucionales de los ciudadanos. El feminismo, muy activo desde finales de la década de 1960, luchaba en la calle. Era un movimiento encabezado por mujeres como Gloria Steinem, la feminista más famosa del mundo, cuya vida puedes escuchar en nuestro podcast. Sin embargo, Bader Ginsburg decidió hacerlo desde los despachos.

Como abogada, entre 1973 y 1976 lideró seis casos ante el Tribunal Supremo que tuvieron muchísima repercusión y dieron un nuevo rumbo a los derechos de la mujer. Ganó cinco de ellos. Todos tenían que ver con la igualdad de género. Por ejemplo, defendió a mujeres que habían sido despedidas por quedarse embarazadas. Pero, en una estrategia de gran inteligencia, Ginsburg no solo defendió a mujeres, sino también a hombres, para poner de manifiesto la desigualdad de género en el sistema estadounidense. En 1976, en el caso Califano v. Goldfarb, consiguió que un hombre, Leon Goldfarb, tuviese derecho a una pensión de viudedad tras la muerte de su mujer, algo impensable hasta ese momento. El argumento de Bader Ginsburg fue que, basándose en desfasados estereotipos de género, la ley rebajaba el papel de las mujeres como sustento de la familia. El Tribunal Supremo falló a favor de Leon Goldfarb.

"Leer es la llave que abre las puertas a muchas cosas buenas en la vida. Leer le dio forma a mis sueños y más lectura me ayudó a hacerlos realidad".

Una pionera en el Tribunal Supremo. En 1980, el presidente Jimmy Carter nombró a Ruth Bader Ginsburg jueza del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia. Y en 1993, el presidente Bill Clinton la nombró jueza del Tribunal Supremo. Era la segunda mujer, tras Sandra Day O’Connor, que conseguía un sillón en el Alto Tribunal, formado por nueve magistrados. A lo largo de los años, Ginsburg dejó muy claras sus posiciones progresistas: a favor de la legalización del aborto, contra la pena de muerte o luchando contra la discriminación de los homosexuales. Con el tiempo, el Tribunal Supremo se fue volviendo cada vez más conservador y sus ideas progresistas fueron quedando en minoría. Eso sí, nunca se calló y en numerosas ocasiones llegó a disentir de las decisiones que tomaba el propio tribunal.

Un icono de la cultura pop. En los últimos años de su vida, Ruth Bader Ginsburg se convirtió en un icono para las nuevas generaciones. Muchos jóvenes descubrieron en esta mujer menuda, de gran fortaleza e inteligencia y curiosos estilismos, a una de las mayores defensoras de la igualdad de género. Su rostro es utilizado en infinidad de objetos de merchandising: camisetas, tazas, calcetines, abrebotellas, muñecos... Y su figura ha sido protagonista de, al menos, dos películas: "La voz de la igualdad", con Felicity Jones haciendo de la magistrada, y el documental "RBG", que cuenta su vida y que fue proyectado en la edición de 2019 de Santander WomenNOW Summit.

 

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