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By WomenNow

10, Febrero, 2022

Crédito: Getty.

Adele: ¿desde cuándo proclamarse mujer se ha convertido en una incorrección política?

Después de arrasar en los Brit Awards, donde cosechó doce premios, Adele protagoniza una encendida polémica en las redes, donde algunos le acusan de transfobia y le etiquetan de TERF por proclamar que le “encanta ser mujer”. ¿Tiene sentido esta guerra cultural?

Ixone Díaz

Tuvo una de esas noches antológicas que marcan la carrera de una artista: Adele arrasó cosechando doce premios por su último trabajo discográfico, le dedicó el triunfo a su hijo y a su ex y el anillazo que lució en la alfombra roja puso en marcha la fábrica de los rumores sobre su compromiso matrimonial con el agente deportivo Rich Paul. Y aún así, la cantante, que recientemente decidía cancelar su residencia en Las Vegas, no se libró de la polémica en los Brit Awards, que celebraban su primera edición sin categorías segregadas por géneros. Y todo, por un discurso aparentemente empoderado e inofensivo al recibir el premio a la mejor artista del año: "Entiendo por qué este año los nombres de los premios han cambiado, pero tengo que decir que me encanta ser una mujer y ser una artista femenina. Me gusta mucho. Estoy muy orgullosa de nosotras, mucho".

Aunque el público celebró sus palabras con aplausos, la reacción en las redes fue furibunda con encendidas acusaciones sobre la supuesta transfobia de la cantante. "No, por favor, Adele no puede ser una TERF”, decía el activista LGTBI @OhHeyJacob en Twitter. TERF es un acrónimo que identifica a las llamadas "feministas radicales trans-excluyentes" y que, desde algunos sectores de la comunidad trans, se utiliza para etiquetar a quienes niegan la identidad de género de las mujeres trans con el fin de excluirlas de los espacios reservados para mujeres. Para otros, en cambio, el término, que se ha adjudicado anteriormente a la autora de Harry Potter J.K. Rowling provocando su caída en desgracia, es una forma de discurso de odio hacia quienes disienten de ese discurso. 

Otro usuario escribía: "Quién hubiera pensado que Adele era una tránsfoba y que utilizaría su plataforma para llamar a la destrucción de la comunidad trans. Especialmente de los adolescentes confundidos". Frente a los detractores, otros agradecían la valentía de la cantante. "Gracias Adele. Simplemente gracias. Por decir dos palabras que están siendo vilipendiadas. Mujer. Fémina", escribía la activista Onjali Rauf.

El diario The Telegraph titulaba: "Adele se suma a las guerras culturales en los Brits de género neutro al decir: 'Me encanta ser una mujer". Pero la cantante también ha recibido muchos apoyos. En The Spectator Debbie Hayton, una conocida profesora trans que ha denunciado la toxicidad de este tipo de guerras culturales, escribía: "El mensaje de Adele a las mujeres y niñas fue inspirador. Aquí estaba una mujer -que ha vendido decenas de millones de álbumes- diciéndole al mundo que estaba orgullosa de ser mujer. Eso es algo que hay que celebrar, no condenar".

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Hayton apuntaba también que Adele corre el riesgo de ser empujada al grupo de "mujeres con talento" que "han sido perseguidas sin piedad, simplemente por defender su sexo" en clara referencia a JK. Rowling. La conocida feminista británica Milli Hill también le mostraba su apoyo: "Esperemos que cualquiera que tuviera alguna duda de que estamos en las garras de una ideología dañina tenga los ojos bien abiertos para ver lo controvertido que se ha convertido que una mujer diga: 'Me encanta ser mujer'", tuiteó.

Los Brit Awards tomaron la decisión de celebrar sus premios sin hacer distinción de géneros después de que el cantante Sam Smith, identificado como no binario, denunciara que no podía ser nominado por no definirse ni como hombre ni como mujer. "Espero que llegue el día en el que las ceremonias de premios puedan reflejar la sociedad en la que vivimos", dijo Smith el año pasado. En noviembre, la academia que entrega los galardones anunció la decisión argumentando que esperaban que los premios fueran lo "más inclusivos posibles".

Adele, cuyo compromiso con el colectivo LGTBI+ ha sido evidente desde el inicio de su carrera, ha evitado pronunciarse sobre la polémica. 

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