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Ser piloto y mujer: ''Todavía hay clientes que se sorprenden cuando nos ven a los mandos de un avión''

Beatriz, Raquel y María Eugenia son tres mujeres que trabajan en Iberia y han roto las barreras de las profesiones consideradas tradicionalmente de hombres

Ana López-Varela

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Son mujeres en puestos tradicionalmente masculinos. Trabajadoras que hoy marcan la diferencia y el día de mañana serán referentes de igualdad en sus empresas. Porque la paridad no sólo radica en mantener un número equilibrado de mujeres y hombres en puestos de responsabilidad, sino también en fomentar la presencia femenina en roles históricamente ocupados por hombres (puestos técnicos, de oficios, etc…). De igual manera que debería serlo impulsar el acceso de hombres a cargos que han venido desempeñando mujeres. En definitiva, se trata de aprovechar el talento, independientemente del género de la persona empleada. Sin embargo, todavía hay sectores profesionales donde uno puede sentirse cuestionado por razón de sexo. Y da la sensación de que, para obtener reconocimiento en su trabajo, las mujeres han de demostrar que son más competentes.

Una empresa ejemplo de buenas prácticas en este sentido es Iberia. Con su Plan de Diversidad, Igualdad e Inclusión, en 2018, la aerolínea puso en marcha diversas iniciativas internas y externas para dar visibilidad al talento femenino e impulsar la presencia de las mujeres en todos los niveles y profesiones dentro de la compañía. No en vano, el Grupo IAG, en el que está integrada Iberia, está comprometido con la creación de una organización diversa e inclusiva y se ha fijado la meta de alcanzar una representación del 40% de mujeres en puestos directivos para 2025.

Iberia lanzó su Plan de Diversidad, Igualdad e Inclusión, en 2018, en el que la aerolínea puso en marcha diversas iniciativas para dar visibilidad al talento femenino e impulsar la presencia de las mujeres en todos los niveles de la compañía

Según datos de 2021, el 39% de la plantilla de Iberia son mujeres. Y aunque bien es cierto que son mayoritarias en el cuerpo administrativo (2.687) y en el de tripulantes de cabina de pasajeros (2.269), el avance es manifiesto cuando el número de mujeres en la alta dirección pasó del 10,8% en 2017 al 18% en 2018 hasta alcanzar el 34% en 2021. Además, el último estudio de competitividad de los salarios de empleados fuera de convenio –realizado por una empresa externa– demostró que en Iberia no existe brecha salarial de género.

El grupo IAG, al que pertenece Iberia, se ha fijado la meta de alcanzar un 40% de mujeres en puestos directivos para 2025

Conscientes de que dentro de la aeronáutica profesiones como la de ingeniera, piloto (en Iberia hay 84 mujeres, el 6% del colectivo) o técnico de mantenimiento (son 51, un 2% del total) tienen una presencia femenina todavía muy minoritaria, en la aeriolínea tratan de impulsar el interés en esas profesiones entre las nuevas generaciones. Así, en marzo de 2019, la compañía en colaboración con Vueling organizó la jornada #despegandojuntas para alumnas de Secundaria y Bachillerato. Atraer y fomentar las carreras técnicas entre las chicas más jóvenes es también el objetivo del programa Quiero ser, cuya primera edición vio la luz en octubre de 2019 y que a través de la colaboración con el programa Technovation permitió que durante dos jornadas un grupo de chicas de entre 16 y 18 años disfrutaran de una verdadera inmersión en sus instalaciones y profesiones habitualmente masculinas. A medida que la situación sanitaria lo permita, en 2022 se retomarán y programarán nuevas actividades. Además, la compañía se ha unido a la asociación Ellas vuelan alto (EVA) en un proyecto que busca fomentar la igualdad en el sector aeroespacial, dando voz y visibilidad a la mujer.

Beatriz Urdiales Ramos

Comandante de Largo Radio y jefe de Día del Centro de Control Operativo- Dirección Producción de Iberia.

Ser piloto siempre fue su vocación. La trayectoria profesional de Beatriz Urdiales empezó en 1992. Comenzó como piloto de vigilancia forestal, fue instructora de pilotos privados, realizó vuelos de carga, también voló aviones de pasaje regional y, finalmente, ingresó en Iberia en 1997. “En Iberia he tenido oportunidad de pilotar distintos modelos de avión de la familia Airbus como el A320, A330 y A340, y también de dar instrucción, concretamente, de A330 y A340. Actualmente, soy comandante de Largo Radio en el A330 y Jefe de Día del Centro de Control Operativo”, cuenta.

Al compaginar dos funciones –la de comandante y la de jefe de Día–, cada jornada a la que se enfrenta Urdiales es diferente. Cuando sale a volar, su rutina empieza cuando llega a Firmas –la sala para tripulaciones– y allí se encuentra al equipo de ese día “para dar el briefing. A continuación, nos desplazamos hasta el avión, que además de ser nuestra herramienta de trabajo, es como nuestra casa. Nuestro objetivo es realizar un vuelo seguro con el mayor confort para los pasajeros. Finalmente, al llegar a destino siempre tenemos ocasión de reencontrarnos con esa ciudad y su cultura porque cada país tiene algo especial que lo hace único”. Como jefe de Día, su jornada es de 24 horas. Junto con el equipo del Centro de Control Operativo –formado por unas 20-30 personas– vigilan en tiempo real la operación de Iberia en todo el mundo y gestionan las incidencias que eventualmente puedan surgir. “Es un trabajo muy exigente y, al mismo tiempo, apasionante”, sentencia.

“Todavía hay clientes que se sorprenden cuando nos ven al frente de los mandos del avión. Es muy curioso porque desde dentro no se siente así”

Para ella, ser piloto es un trabajo “maravilloso” que la “enriquece” cada día por muchos motivos: “por obligarme a salir de mi zona de confort, por tener que mantenerme en óptimas condiciones física, psicológica y cognitivamente, por permitirme continuar formándome al mismo tiempo que avanzan las tecnologías…” Pese a ese sentimiento de realización profesional se sigue sorprendiendo con algunas actitudes. Situaciones que, según cuenta, “le siguen pasando hoy en día” a sus compañeras más jóvenes. “Todavía hay clientes que se sorprenden cuando nos ven al frente de los mandos del avión. Y siempre me hago la misma pregunta: ¿por qué desde fuera les parece tan extraño que esta profesión sea desempeñada por una piloto? Es muy curioso porque desde dentro no se siente así; no hay profesiones de hombres y profesiones de mujeres… Sin duda, hay que eliminar prejuicios”.

Aun así no cambiaría sus profesión por nada. “Ser piloto de Iberia me ha dado dos cosas que creo que son importantes para todas las mujeres: independencia económica y tiempo para disfrutar de mi profesión y de mi familia. Y sé de lo que hablo porque tengo tres hijos. Hasta el día de hoy, he vivido mi profesión como un privilegio y una gran suerte. Por eso, animaría a las chicas más jóvenes a no desistir y a ser constantes y tenaces a la hora de perseguir lo que creen que les hará felices”.

María Eugenia Isabel Olmos

Mánager del Centro de Formación-Dirección Técnica de Iberia.

Directiva con una enorme experiencia en liderazgo de equipos multidisciplinares siempre orientados a la obtención de resultados y a la satisfacción del cliente, a María Eugenia Isabel Olmos, lo que más le gusta es pensar que su trabajo “consiste en garantizar la seguridad de nuestros pasajeros y compañeros. Volar es el medio más seguro y en Iberia Mantenimiento hacemos que nuestros especialistas estén perfectamente formados para que los aviones que pasan por nuestras instalaciones tengan los más altos estándares de calidad y seguridad operacional”.

Actual mánager del Centro de Formación-Dirección Técnica de Iberia –centro reconocido por AESA para la formación específica de Mantenimiento Aeronáutico y referente en la formación técnica de flota Airbus para clientes de todo el mundo–, Olmos comenzó su trayectoria profesional en Iberia hace 18 años. Durante estas casi dos décadas, ha trabajado en diferentes departamentos de Iberia Mantenimiento, lo que le ha permitido “tener una visión más global del funcionamiento de la compañía”. Ha sido responsable de compras aeronáuticas y AOGdesk, donde se encargaba de “tener todo lo necesario para los aviones en nuestros destinos”; mánager del departamento de Atención al Cliente, «manteniendo contacto directo y constante con el cliente sobre el estado y progreso de sus motores”; o mánager de Producción de Motores, “a cargo del equipo de Técnicos de Mantenimiento que pone al día los motores de IAG”.

“Hacemos que nuestros especialistas estén perfectamente formados para que los aviones tengan los más altos estándares de calidad y seguridad operacional”

Para ella desempeñar su trabajo siendo mujer es algo natural, pero es consciente de que queda camino por andar en este sentido. “En mi opinión, lo que hace falta para que más mujeres elijan nuestra profesión es conocer nuestro sector y tener referentes. El Mantenimiento Aeronáutico ofrece oportunidades para trabajar en un entorno altamente cualificado donde puedes crecer profesionalmente y seguir aprendiendo, ya que la tecnología avanza día a día”, explica.

María Eugenia Isabel Olmos habla con pasión de su profesión y no duda cuando se le pregunta si animaría a otras mujeres jóvenes a decantarse por ella. “Por supuesto, ¡el mundo aeronáutico es apasionante! Te permite desarrollarte en multitud de áreas y aplicar conocimientos de la rama aeroespacial, industrial, materiales etc. Pero sobre todo uno de los aspectos más enriquecedores es que es un área en la que estás en contacto con multitud de culturas y empresas, desde fabricantes a clientes”, resuelve. “En mi trabajo lo más importante es asegurar que nuestros Técnicos de Mantenimiento Aeronáutico (TMA), ingenieros y gestores tienen la formación necesaria y adecuada para cada una de sus funciones. Desarrollamos los Planes de Formación adecuándolos a las necesidades de cada departamento y puesto. Invertimos en tecnología y pedagogía para que la formación sea efectiva y dinámica”.

Raquel del Fresno Díaz

Supervisora de Rampa en el Aeropuerto Madrid-Barajas – Dirección Aeropuertos de Iberia.

En sus inicios trabajó como mozo de almacén, operaria de limpieza o conductor repartidor, como refleja su perfil de Linkedin. Hoy, a punto de cumplir los 25 años en Iberia, su trabajo consiste en supervisar la carga y descarga de todo lo que se transporta en la bodega de los aviones. “Antes del inicio de cada día, se me asigna un equipo formado por dos o tres personas con los que trabajaré durante esa jornada. Además de gestionar todo el trabajo de la estiba de los vuelos –siempre velando porque se cumplan los procedimientos y los tiempos asignados de puntualidad–, mi función también es coordinar las tareas de cada uno y crear un buen ambiente entre los compañeros para lograr un gran trabajo y que nos resulte lo más satisfactorio posible”, explica Raquel del Fresno Díaz, supervisora de Rampa en el Aeropuerto Madrid-Barajas. “Yo creo que todos los que trabajamos en Iberia amamos la aviación. Todavía hoy en día me parece increíble todo lo que se mueve alrededor de un avión: pasajeros, coordinación, catering, combustible, limpieza, mantenimiento, tripulaciones…”. Y vuelve a insistir en lo que considera la clave de su éxito: “lo que más valoro es el equipo con el que trabajo cada día y cómo nos complementamos y coordinamos para sacar adelante los vuelos”.

“Me enorgullece comprobar que cada día somos más mujeres en pista y también, como en mi caso, al frente, liderando equipos”

Para ella, la mejor parte es contemplar todo ese baile de personas y equipos de tierra desde la perspectiva de la rampa, que es totalmente distinta a la visión que tiene el pasajero cuando vuela. “Me siento muy orgullosa de contribuir con mi trabajo a hacerlo posible”. Y más de poder hacerlo siendo mujer. “Tradicionalmente el trabajo en la rampa siempre se ha visto como una cosa de hombres, quizás porque erróneamente se pensaba que se necesitaba una fuerza descomunal. La realidad es bien diferente, de hecho, las mujeres nos desenvolvemos muy bien en este entorno, supliendo muchas veces esa menor fuerza con más maña, Además, como siempre digo, al ser un trabajo en equipo, entre todos, superamos cualquier obstáculo y, desde luego, el peso no es uno de ellos”, argumenta. “Me enorgullece comprobar que cada día somos más mujeres en pista y también, como en mi caso, al frente, liderando equipos. Es muy gratificante cuando el resultado es un trabajo bien hecho y, por supuesto, que así se reconozca entre los compañeros… Eso sin duda me da energías para superarme cada día”.

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