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Consejos de experta para no dejarnos llevar por el consumismo esta Navidad (y no sufrir en la cuesta de enero)

Clara Bazán, directora del área de Seguro y Previsión Social de Fundación MAPFRE, nos descubre cómo gestionar nuestras finanzas en Navidad y durante el resto del año para ser más felices con nuestro dinero

Pedro Berrio

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La Navidad ya está aquí y, con ella, el consumismo exacerbado que suele hacer gala en estas fechas. Compramos regalos por Papá Noel, por Reyes y por ese Amigo Invisible que ya es tradición desde hace años entre tu grupo de amigas. Tenemos el calendario repleto de comidas y cenas con amigos y, por supuesto, no nos resistimos a comprar ese décimo de lotería del trabajo porque “ay, si toca”, ese número compartido con la familia y esa participación con la que siempre llega algún conocido. Los gastos se acumulan más que nunca en esta época del año y podemos poner en un aprieto a nuestras finanzas. ¿Cómo podemos controlarlos? Clara Bazán, directora del área de Seguro y Previsión Social de Fundación MAPFRE, nos da algunas claves para conseguirlo y vivir una Navidad de consumo consciente.

Clara Bazán, directora del área de Seguro y Previsión Social de Fundación MAPFRE.

¿Gastamos demasiado los españoles en Navidad?

Con un presupuesto de 631 euros de media, los españoles gastaremos un 14% más estas Navidades respecto a 2019, según un estudio de Deloitte. Estos datos nos sitúan cómo el país de la Unión Europea que más gasta en estas fechas y, además, es un gasto más guiado por el consumismo que por las necesidades. 

Este año se da la circunstancia especial de que llegamos a Navidad después de dos años de gasto contenido por la pandemia y es muy fácil dejarnos llevar por la alegría de estas fechas y los mensajes que invitan a celebrar y a consumir, por eso hay que tener especial cuidado. Se trata de un consumo muy poco consciente que puede estar acompañado de malas decisiones como comprar a crédito e incluso pedir préstamos para la Navidad. Cuando llega la cuesta de enero y el ambiente decae suelen llegar los lamentos por esta fiebre de gasto. Es algo parecido a lo que ocurre en septiembre. Hemos consumido más de la cuenta y toca apretarse el cinturón, como suele decirse.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

«La forma de evitar estos excesos es consumir de manera más consciente y menos automática»

La forma de evitar estos excesos que luego nos pasan factura es consumir y gestionar nuestras finanzas de manera más consciente y menos automática. Esto pasa por pensar en las cosas que realmente son importantes para ti en estas fechas y centrar en ellas tu gasto. Para unos puede ser la cena de Navidad, para otros los regalos o el poder juntarse a tomar algo con amigos. Esta forma de enfocar tu presupuesto elimina la parte más consumista de las fiestas y permite alinear las finanzas con los objetivos vitales y económicos. Todo esto hace que ese dinero nos ayude de verdad a ser más felices porque lo enfocamos en lo que de verdad nos gusta y nos preocupa. 

¿Algún ejemplo de cómo aplicar esto al gasto de Navidad?

El consumo consciente aporta foco a lo que quieres y te importa. Es una apuesta por la calidad frente a la cantidad. Por ejemplo, en lugar de tener cinco regalos diferentes, puedes sumar varios presupuestos y tener el que realmente quieres. Esto es muy útil en familia y con niños. Así aprenden que mucho no es sinónimo de mejor.

A la hora de preparar las cenas y comidas, por ejemplo, basta con pensar fuera del tiesto. Los menús típicos de Navidad suelen ser más caros y no tienen por qué coincidir con tus gustos. ¿Qué platos son los que más disfrutas? ¿Cuáles los que menos? Enfoca ese menú con lo que disfrutas, sea o no típico en Navidad. Y en esta línea, si hay algo que te encanta y ahora es más caro, ¿es tan importante comerlo ahora o puedes dejarlo para más adelante? Esta técnica se puede aplicar en cualquier ámbito de tus finanzas y en cualquier momento del año. Navidad es solo un momento puntual donde es más fácil gastar sin darnos cuenta.

Las mujeres tendemos a planificar más el uso que daremos a nuestro dinero que los hombres.

¿Cuál sería la mejor forma de integrar el gasto consciente en la gestión de nuestras finanzas?

Para consumir de forma consciente solo hacen falta tres pasos. El primero es pararte a pensar en lo que es importante para ti, en cuáles son tus objetivos vitales y lo que te hace más feliz. Con esto en la cabeza, el segundo paso es hacer un presupuesto o analizar el que tienes. Así es como verás la forma en la que gastas hoy el dinero y hasta qué punto está alineado con esos objetivos. Como tercer paso, debes tomar decisiones para enfocar tu gasto hacia lo que te gusta. Así serás más feliz con tu dinero e irás avanzando hacia los objetivos que para ti son importantes.

Para terminar, solo tienes que hacer una cosa: mantener tu plan. Y en esto las mujeres tenemos tres ventajas competitivas. Según diferentes estudios del Banco Mundial, tendemos a planificar más el uso que daremos a nuestro dinero. Además, somos más fieles a esos planes y menos impulsivas a la hora de gastar y, por último, tenemos una visión más global de la familia, sus necesidades y objetivos, frente a una visión algo más individualista por parte de los hombres. 

¿En qué áreas de la gestión financiera destacan las mujeres?

«Las mujeres tendemos a ser mejores gestoras de las finanzas personales, más allá de organizar el consumo y el gasto diario»

Las mujeres tendemos a ser mejores gestoras de las finanzas personales, más allá de organizar el consumo y el gasto diario. Como acabamos de ver, nuestra capacidad de planificar es mayor, especialmente a largo plazo. Además, somos más constantes en este tipo de esfuerzos, algo muy necesario para evitar picos de gasto consumista. 

Existe una percepción errónea de que el dinero es cosa de hombres y una de las razones es que relacionamos dinero e inversión. Lo cierto es que la gestión del dinero no solo es la relación con el banco y la inversión, va mucho más allá. De hecho, la base de unas finanzas saneadas empieza en casa y con algo tan sencillo como gastar menos de lo que se ingresa. Sin ese primer paso el resto es como un castillo de naipes. 

Y ya que hablas de inversión, ¿cómo invierten las mujeres?

A las mujeres nos cuesta más invertir por diferentes motivos. Quizás por esa capacidad de planificar, el sesgo de aversión a la pérdida es mayor en nosotras. Nos da más miedo ese riesgo inherente a toda inversión. Nuestra visión global de la familia también influye, al poner en el camino objetivos a más corto plazo, como la educación de los hijos o el cuidado de los familiares. Además hay una cuestión de confianza, quizás relacionada con la falta de experiencia. Según un informe del Banco de España, las mujeres infravaloramos los conocimientos que tenemos sobre finanzas y nuestras capacidades.

Sin embargo, la realidad es que las mujeres tienden a ser grandes inversoras. Según un estudio de Financial Times, los fondos gestionados por mujeres son más estables y rentables a largo plazo. La razón es que las profesionales de la inversión toman decisiones más acordes a esa visión global que tenemos. Incluso las inversoras particulares pueden hacerlo mejor a largo plazo. Un estudio Fidelity Funds hizo un seguimiento a las carteras de inversión de sus clientes durante 10 años. Las de las mujeres superaron en 0,4 puntos porcentuales a las de los hombres. 

Para terminar, ¿cuáles son los consejos clave para tener unas finanzas equilibradas?

El primer consejo sería gastar menos de lo que ingresas. Esa es la regla de oro de una buena gestión financiera y lo que te permitirá conseguir tus objetivos vitales. Por último, practica el ahorro consciente, es decir, identifica esos pequeños gastos diarios a los que no prestas atención. Cambiará tu relación con el dinero y hará que seas más feliz con él.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Fundación MAPFRE. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.